Rodando cine: ¡Límite 48 Horas!

Ay, el cine… Difícil y, a la vez, apasionantísimo” oficio. Tan capaz de elevarnos al Séptimo Cielo (Get it, anyone?) como de arrastrarnos hacia el Abismo de cabeza y sin frenos. Y, no obstante, ¡ahí seguimos, siempre en la brecha, como buen@s soldados!

Si, ya de por sí, rodar cine es un reto mayúsculo, ¡crearlo, filmarlo y editarlo con un límite de 48 horas, directamente, es de loc@s! Y… ¡Precisamente por eso, el equipo de Scoundrelous Films (productora de ficción recientemente constituida y con la que esperamos dar MUCHA caña) nos lanzamos de cabeza a por un desafío de este calibre!

Rodaje 48 Horas 3

Qué estuvimos haciendo

Para poneros en antecedentes: nuestro propósito era demostrar que éramos capaces de guionizar, planificar, filmar, editar y realizar la posproducción visual y sonora de un cortometraje en la friolera de dos días. El resultado: un thriller rodado en inglés, cuyo título es “Troubled Waters“.

Para ello, nos trasladamos a Sant Carles de la Ràpita, Tarragona, el pasado 12 de Octubre. Nuestra idea era aprovechar el puente relativo a esa festividad para, con tranquilidad, poder reservarnos unos días completamente destinados a hacer cine.

El proceso creativo

Una vez allí, dedicamos todo el día previo a localizar. Ya conocíamos de antemano la inmensa belleza de esos paisajes, pero queríamos inspirarnos de cara a crear una historia que pudiéramos rodar con rapidez y efectividad, sacando el máximo rendimiento a los recursos de los que disponíamos (suficientes gracias a nuestro presupuesto, pero alejados de lo que se espera de un rodaje convencional).

Ya de noche, comenzamos a pensar y a plantear distintas propuestas. Éramos un equipo de cinco personas y todas poníamos nuestra mente, nuestros recursos y nuestras capacidades al servicio del proyecto, de modo que trabajamos en igualdad de condiciones, enriqueciéndonos mediante brainstormings y votaciones hasta que consensuamos una propuesta definitiva, obra de José Luis Cartes.

Rodaje 48 Horas 2
En el cine, no todo es sufrir… 🙂

Accidentado no… ¡Lo siguiente!

Al día siguiente, pusimos el “reloj” en marcha. Y fue justo ahí, pese a tener ya once años de bagaje enfrentándome a la presión del cronómetro en cada rodaje… ¡Cuando comprendí perfectamente la enorme presión a la que se enfrentan los concursantes de “Masterchef y similares!

En este proceso, cada persona tuvo que trabajar en modo multitarea, tomando decisiones rápidas de forma constante. Lo que nos salvó de que el rodaje se convirtiera en un caos fue dedicar las primeras horas, desde Guión, Dirección y Dirección de Fotografía, a rematar el libreto como es debido, así como a planificar muy bien cada tiro de cámara, en base a nuestro trabajo previo de localización.

Pero claro… De poco sirve esto cuando tienes que enfrentarte a una horda insaciable de mosquitos (cosa de rodar en pantanos y aguas cenagales), a los cambios de luz constantes, a los imprevistos que conlleva un rodaje en exteriores y, por supuesto, al agotamiento

Un desenlace no menos aventurado

Con muchas picaduras de mosquito a cuestas, así como horas arrastradas de sueño y de cansancio… ¡Llegó la hora de editar! Y os garantizo que montar un cortometraje de intriga y acción, con tantos planos como el nuestro, no es nada sencillo. La clave es tener las ideas muy claras sobre el resultado final, y visionar muy bien el material del que se dispone antes siquiera de tocar una sola tecla.

Y, tras una noche loquísima y eterna, editando y sonorizando el corto mientras nuestro D.O.P. Artur Cruz etalonaba y pulía los últimos detalles, llegó el momento de exportar… Y ahí es donde se torció la cosa: probablemente, debido a haber tenido nuestros ordenadores trabajando a pleno rendimiento, no hubo manera de exportarlo hasta pasados unos días. Mientras que, creativamente, cumplimos como unos campeones… “Técnicamente”, incumplimos nuestro propósito de tener un nuevo cortometraje en 48 horas.

De modo que lo que ahora tenemos entre manos es un corto de 48 horas a lo Schrödinger: es y no es, al mismo tiempo.

Aprendizajes obtenidos

  • Pese a todos los inconvenientes, pese a todas las dificultades, pese a todo lo padecido… Valió la pena
  • La pasión por el arte vence con creces al cansancio, al hambre y a la privación de sueño
  • Si tienes pensado presentarte a un concurso de 48 horas, ¡ten el guión ya escrito y simplemente moldéalo a las bases del concurso, o te faltarán horas!
  • ¡Y lleva ordenadores de sobra, todos ellos equipados con el mismo software de edición y copias de seguridad del proyecto, por si alguno falla a la hora de exportar!
  • En el rodaje, el cansancio hará mella en ti y en el equipo. Recuerda en todo momento que es natural, y que todo volverá a su cauce
  • Cuando creas que lo tienes todo controlado… Créeme, ¡apenas has empezado a atar las cosas!

¿Qué te ha parecido?

Espero de corazón haberte entretenido y aportado algo con esta entrada. Si tienes cualquier duda o comentario, ¡no dudes en dejármela escrita abajo y te responderé tan pronto pueda!

¡Un abrazo y hasta pronto!

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¡Que nada te impida hacer cine!

¡Que nada te impida hacer cine!

¡Saludos! En este nuevo post, quiero hablarte de algo que quizás te resuene

¿Estás listo/a?

Déjame contarte una historia…

Eres un/a joven cineasta, con muchísimas aspiraciones y sueños… Tienes una película soñada en tu cabeza, ¡el proyecto de tu vida! Y ya puedes visualizar cada plano, cada movimiento de cámara, cada posicionamiento de los actores y las actrices, cada punto de giro…

Solo hay un problema: no tienes lo necesario para rodar este proyecto. Todavía no. ¿Te resulta familiar esta historia?

Foto rodaje DELTA
Con un equipo pequeño se pueden hacer cosas grandes 🙂

¿Qué hacemos en ese punto?

En el momento en que te das cuenta de que no puedes rodar tu film soñado tal como tú quieres, a mi parecer, tienes dos opciones:

a) Seguir soñando y trabajando indefinidamente en tu proyecto soñado, sin hacer otra cosa, aún a riesgo de que la quimera jamás se haga realidad

b) Asumir que no es el momento para hacer ESE proyecto (todavía) y pensar en el proyecto que SÍ puedes rodar ahora mismo

La opción a) dice muchísimo de ti, en serio. Y positivo. Demuestra tu perseverancia, y que no desistes en tus sueños. Sin embargo, ¡el Bulevar de los Sueños Rotos está repleto de personas como tú, que en su día creyeron que podrían levantar montañas de la nada!

La opción b), en cambio, no implica que debas abandonar tu proyecto soñado. ¡Ni de broma lo hagas! Pero, a su vez, te permitirá poner tu foco en la película que, con lo que sí tienes o puedes conseguir ahora mismo, sí puedes filmar.

¡Ponte ya en marcha!

El cine es una carrera de fondo, y no consigue mejores resultados quien llega antes, ¡sino quien consigue llegar al final! Es importante asumir que levantar un proyecto cinematográfico es un proceso siempre lento y nunca sencillo. Como te he dicho antes y como siempre dice un buen amigo mío, Jesús Llungueras: “Es levantar una montaña“.

Imaginemos que tu proyecto soñado es un opus magna que cambiará la percepción de l@s espectador@s sobre el cine durante décadas. Pero tu impedimento es que, para filmarlo y estrenarlo como es debido, necesitas tres millones de euros, dos grandes estrellas del cine patrio, el apoyo de un gran canal de televisión así como subvenciones del Estado… Pinta difícil, ¿no?

Pero en vez de obcecarte en todo lo que no tienes, ¿y si giras la tortilla? Resulta que tienes un grupo de amigos/as de lo más variopinto (capaces de generar cientos de guiones por sí mismos/as), una videocámara decente, un equipo de audio que puedes conseguir prestado o barato, algunas personas dispuestas a echarte una mano… ¡Empieza por nutrirte de lo que tienes a tu alrededor, filma y aprende a hacer cine con aquello de lo que sí dispones!

Robert Rodriguez

Una pistola, un maletín, una tortuga

Esas son las tres cosas con las que Robert Rodriguez filmó “El Mariachi“, su debut en el largometraje. Cuenta la leyenda que, con una videocámara prestada, 7.000 dólares conseguidos incluso a costa de dejar que experimentasen médicamente con su cuerpo,  y la inestimable ayuda de amigos y familiares, logró rodar un pequeño film de acción con muchísima personalidad, que acabó valiéndole un acuerdo con Columbia Pictures y el salto a Hollywood.

Está de fábula ser muy ambicioso, en serio. ¡Pero todo tiene su momento! Christopher Nolan no empezó su carrera rodando mastodontes como “Inception” o “Dunkirk“: para ello, tuvo que iniciar su andadura con “Following, filmada con un presupuesto ínfimo y solamente en fines de semana.

Y lo mismo te puedo decir de Paco León. Pese a que ya era un actor y humorista de lo más exitoso, se le cerraban las puertas para rodar películas. Así pues, apostó por un modelo innovador y de lo más razonable: en vez de levantar montañas, cogió a su madre y a su hermana (María León, que también es actriz y además prodigiosa), y levantó una película entera a su alrededor, que acabó distribuyendo simultáneamente en cines, formato físico y VOD. ¿El resultado? ¡Actualmente compagina una brillante trayectoria como actor con la dirección de cine de alto presupuesto y publicidad!

Entonces, mi consejo es: “Sueña en grande, pero haz en pequeño“. En lugar de pensar en el gran salto que tienes que dar, divídelo en pequeños pasos y en objetivos alcanzables. ¡Allánate el camino con pequeños proyectos que sí puedas hacer, cada uno mejor que el anterior, hasta llegar a tu película soñada!

¡Aquí tienes el vídeo!

¿Qué te ha parecido?

¡Espero de corazón que te haya gustado este post y el vídeo que he incluido! Si tienes cualquier duda, sugerencia o queja, estaré encantado de leer tu comentario más abajo 🙂 ¡Un abrazo y hasta pronto!

Foto grupo Microteatre

Convirtiendo lo negativo en Positivo

Una de las constantes en el sector actoral es el “No”. ¡Y es que l@s intérpretes pertenecemos a un oficio con las mayores cuotas de rechazo que puedas imaginar!

El “No” llega de muchas formas y en muchos colores: “Lamentablemente, no has sido seleccionado“, “Te tendremos en cuenta para futuros proyectos“… o, directamente, nunca llega, teniendo que imaginárnoslo en medio de un vasto silencio que sin embargo habla por sí mismo.

Además, las estadísticas sobre esta profesión son bastante deprimentes… Así pues, es asombrosamente fácil tener bajones de ánimo o plantearnos tirar la toalla.

Frame "AFDC"
Quizás volver a las apuestas ilegales no es tan mala idea…

Qué deprimente todo… ¡O quizás no tanto!

¡Ahora vienen las buenas noticias! Un actor o una actriz puede ser más simpátic@, más paciente, más guap@ (sí, en el mundo actoral esto importa)… pero absolutamente tod@s tenemos una cualidad que nos une: la resiliencia.

Por más que todo parezca perdido, y que el resto del mundo nos recuerde lo bonito que es tener un trabajo estable, dinero para hacer mil cosas, un plan de futuro definido… Simplemente, no nos rendimos. Somos cabezon@s, y ahí seguimos, como rocas ancladas firmemente a la tierra y luchando contra la corriente, esperando a que un día ésta circule a nuestro favor.

Por eso mismo, me gustaría hablar de algo que considero fundamental para cualquier intérprete: saber convertir el “No” en un “Sí”.

Un ejemplo muy claro:

“NO ME HAN COGIDO EN ESTE CASTING”

¿Y si te dijera que es muy fácil cambiar esa frase por…?

“SÍ HE OBTENIDO UN APRENDIZAJE DE ESTE CASTING, Y SÍ DARÉ OTRA VEZ MI 100% EN EL PRÓXIMO CASTING QUE ME SALGA”

La importancia de mantenerse firme

Como dijo aquel sabio una vez: “You may say I’m a dreamer…” (Para los no duchos en la lengua de Shakespeare, traducidlo como “David, eres un panoli de cuidado“). ¡Pues quizás sí, no lo niego! Pero, ¿no es precisamente nuestra capacidad para soñar lo que nos hace querer vivir de la interpretación y de contar historias?

Personalmente, la magia de ser actor o actriz es que hacer castings ES una oportunidad en muchos sentidos: para interpretar delante de una audiencia de lo más exigente; para aprender a encajar las negativas y las críticas; para trabajar la paciencia; para desarrollar el músculo de la resiliencia; y sobre todo, ¡para ejercitar la memoria y la creatividad, a base de aprendernos separatas!

Foto grupo Microteatre
Al final, con lo que te quedas es con las vivencias 🙂

Trabajar es el premio

Siempre me gusta recurrir a una cita que escuché decir a Luci Lenox: “Para un actor, su trabajo es buscar trabajo. Una vez te sale el proyecto, el resto es simplemente disfrutar del premio“. Dado que esto es bien cierto, ¿por qué no tomárnoslo como algo natural, inherente al duro pero apasionante oficio que hemos escogido, y levantar la cabeza para seguir trabajando, con el ánimo alto y muchas ganas de seguir aprendiendo?

A fin de cuentas, eso nos hará disfrutar más del camino y obsesionarnos menos con el destino, ¡y se disfruta mucho con las sorpresas que llegan, si estás verdaderamente receptiv@!

Dicho todo esto, espero que este artículo haya podido encender una chispa en ti (aunque si no lo necesitabas, ¡te felicito de corazón!). Y, por lo demás, si te ha gustado este post, ¡suscríbete a esta web para más contenidos! ¡Un abrazo y hasta pronto!

PD: Para quienes estéis diciendo en vuestro interior: “Muy bonito todo lo que cuenta el notas éste, ¿pero de qué como yo mientras?“… ¡Bien, de esto hablaré en el siguiente post!

Frame "El Espejo"

4 Diferencias entre el Teatro y el Microteatro

Muy recientemente, he tenido la inmensa oportunidad de representar un texto maravilloso, con un equipo inmejorable: “El Espejo”, escrito y dirigido por Esther No Existe y con una compañera tan generosa como Itsaso Frasquier.

La cosa es que hicimos teatro… a pequeña escala. Me explico: era una obra de microteatro, con una duración de aproximadamente 20 minutos y representada en un escenario de tamaño reducido, con el público muy cerca de nosotros en todo momento.

Pese a ser una experiencia prácticamente igual de intensa y exigente que una obra de teatro convencional, existe una serie de diferencias clave entre actuar en un microteatro y una obra teatral. Por eso, ¡en este artículo quiero compartir 4 diferencias entre el teatro convencional y el microteatro!

Frame "El Espejo"

1. TIENES 15/20 MINUTOS PARA ASOMBRAR

La duración no es una diferencia menor: mientras que en una obra teatral, el equipo creativo y artístico tiene una hora o más para provocar todo tipo de emociones en el público, ¡en una obra de microteatro hay que asombrar, emocionar y sorprender al público en apenas un cuarto de hora!

Esto hace que el ritmo sea mucho más picado, y que la intensidad emocional en los diálogos y las acciones tenga que ser mucho mayor. Con 15 o 20 minutos, apenas hay espacio para tiempos muertos, y esto no solo es aplicable al texto sobre el que se trabaja… ¡Tan importante es que el texto se sostenga, como que el reparto mantenga en todo momento la atención e implicación del público!

Y es que perder la conexión con la audiencia una sola vez puede marcar la diferencia entre que les guste nuestro trabajo, o que les resulte indiferente

 

2. EL ESPACIO ES MUCHO MÁS REDUCIDO

Este punto está muy ligado al siguiente de la lista: el escenario suele ser mucho menos espacioso que en una sala de teatro convencional. Es más, ¡muchas veces ni siquiera suele haber un escenario como tal!

En muchas ocasiones, interpretar en una obra de microteatro implica actuar en una sala, donde la ficción planteada por la obra y el público conviven sin franja separatoria alguna. Esto plantea una serie de limitaciones gestuales y de movilidad, ¡pero también ofrece muchas oportunidades!

Por ejemplo, en Microteatre Barcelona se ha jugado muchísimo con el espacio y con innovar narrativamente, gracias a la tecnología. Esto implica que, en distintas obras, como “No estamos solos” (dirigida por Manuel Mira y donde actué junto a Ricard Balada), ¡incluso nos permitíamos interactuar con elementos como una pantalla de televisión sincronizada a una videocámara!

Por supuesto, en el teatro convencional también se innova y se juega con estas posibilidades, pero en el caso del microteatro, la corta duración de las piezas y las peculiaridades del espacio ofrecen muchas posibilidades insospechadas, que compensan lo reducido del espacio.

Poster "No estamos solos"

3. El Trabajo de Cuerpo y de Voz es distinto

Habiendo establecido ya que el espacio es muy reducido, también es cierto que eso juega a nuestro favor en cuanto al trabajo de voz. Y es que, en una sala de teatro convencional, es imprescindible proyectar muchísimo la voz en todo momento, incluso en momentos que piden diálogos más bien íntimos y cercanos. No en vano, ¿cómo queremos que los espectadores de las últimas filas sepan qué estamos diciendo, si no proyectamos hacia ellos nuestras voces?

Sin embargo, en microteatro el tamaño de la sala es menor, y eso también implica que hay menos asientos, menos filas y menos espectadores. Esto, interpretativamente, permite una mayor intimidad entre el reparto, y algo más de relajación a la hora de proyectar la voz. Esto no quiere decir en absoluto que no haya que hacer llegar nuestro diálogo a la audiencia (¡Faltaría más!), pero sí que el esfuerzo e incluso la impostación vocal son algo menores.

Además, el trabajo de cuerpo es completamente distinto. Nuestra expresividad debe estar algo más rebajada, en función de cuan cerca se encuentre el público de nosotros/as. Y es que lo que, en un escenario de gran tamaño y con un público separado, parece natural, ¡en una obra de microteatro puede resultar forzado o demasiado histriónico!

Así pues, es fundamental para cualquier actor o actriz, hacer un ejercicio de comprensión sobre el espacio en que nos movemos, para así calibrar adecuadamente qué trabajo expresivo, corporal y vocal debemos ofrecer para que el público entre en nuestro juego.

 

4. LA CERCANÍA CON EL PÚBLICO

Finalmente, y éste es un punto que ha sido clave en todos los anteriores: ¡en microteatro sueles tener al público casi rozándote! Esto implica, no solo regular tu intensidad física y emocional (como ya he mencionado antes), sino que la energía que la audiencia ofrece se siente en todo momento durante nuestro acting, ¡incluso condicionándolo!

En muchas ocasiones, me ha pasado que he reaccionado actoralmente de una forma u otra, en función de si el público estaba tenso, se reía, de si notaba a alguien emocionarse, de si se asustaban… ¡Es un proceso mágico, y personalmente recomiendo sucumbir a él!

A todos/as nos condiciona, en mayor o menor medida, la forma como reacciona el público a cómo nos estamos desnudando emocionalmente. Por eso, es mejor no resistirse, sino aceptarlo y abrazarlo, integrando los estímulos y la energía que el público nos da, y usando esa energía a favor del texto. ¡Los resultados siempre son mágicos y logran sorprenderme!

Selfie "No estamos solos"

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Cómo evitar el Bloqueo de la Página en Blanco

Cómo evitar el Bloqueo de la Página en Blanco

Escribir un guión de teatro, cine o publicidad, así como una novela, un relato corto… es un ejercicio creativo de lo más apasionante. ¡Y es que no existen límites hacia nuestra imaginación!

Pero hay un pánico al que tod@s l@s escritor@s y creativ@s nos enfrentamos casi a diario… ¡Esa odiosa, temida y aterradora página en blanco! Después de muchos guiones a mis espaldas, y una novela autoeditada y autopublicada en Amazon, puedo decirte algo con total seguridad: ¡esa sensación nunca desaparece!

Por eso, inspirado por numerosas conversaciones con amig@s y conocid@s, y por haber descubierto el libro “Libera tu magia” de Elizabeth Gilbert, ¡aquí te dejo un post sobre cómo evitar el bloqueo de la página en blanco!

Ace Ventura loco
Así acaba un@ escribiendo…

1. Escribe lo primero que se te ocurra

Haz esto. TAL CUAL. Ni te lo pienses. Muchas veces, la razón por la que la página en blanco continúa inmaculada, es simplemente porque no tenemos claro cómo arrancar.

En la escritura, igual que en el deporte de alta competición, el arranque siempre es la parte más complicada. Por supuesto, el resto del camino también importa, pero un buen arranque te dará muchísimas posibilidades de llegar victorios@ a tu meta.

¿Qué significa esto? Que lo mejor que puedes hacer es, si no sabes cómo empezar a andar en tu historia, ¡echa a correr, sin pensar en hacia dónde quieres llegar! Como mínimo, avanzarás mucho más que quedándote donde estás.

Y es que la técnica de la escritura automática lleva siendo utilizada por grandes artistas desde tiempos inmemoriales. Grosso modo, se trata de dejar fluir tu imaginación y transcribir lo primero que se te ocurra, sin juzgar ni censurar. Ya tendrás tiempo de revisar y de ser todo lo perfeccionista que desees, pero por ahora se trata de que AVANCES, y de que sientes los pilares en los que se sostendrá tu historia.

Porque una página en blanco es solo eso: la nada más absoluta.

2. Organiza previamente tus ideas

Personalmente, antes de ponerme a escribir el guión, relato o novela en cuestión, siempre elaboro un documento. Ese documento es la biblia del proyecto: contiene un listado de personajes principales y secundarios, una descripción lo más detallada de cada uno de estos personajes, una sinopsis completa de la trama, una escaleta…

Y es que, para mí, la mejor forma de evitar callejones sin salida, incoherencias argumentales, agujeros de guión o, directamente, bloqueos creativos, es zambullirme completamente en el universo que estoy creando.

Conocer a fondo el mundo que estoy componiendo con cada detalle, así como todos los rasgos distintivos que hacen únicos a los personajes, es lo que me permite después dejar fluir mis ideas e improvisar sobre la marcha. Un ejemplo de ello es mi novela “Las Muletas del Quijote”: su último capítulo y el desenlace fueron ideas de última hora, que me hicieron cambiar por completo el final que tenía pensado desde hacía meses. Pero para llegar a este punto, primero hizo falta mucha dedicación previa.

A fin de cuentas, siempre digo que “para jugar, primero hay que hacer los deberes“.

3. Asume que lo primero que escribas nunca será lo definitivo

Este punto es súper importante, no imaginas hasta qué punto. Muchas veces, nos empeñamos en que lo que estamos escribiendo sea impecable, y que refleje a la perfección la gran historia que tenemos en nuestro corazón, y en nuestra mente.

¡Error! Escribir es reescribir, y por más que te empeñes, por muy bien que narres tu historia desde el primer borrador, ¡siempre acabarás haciendo cambios, mejoras y correcciones!

Pero aquí viene lo bueno: esto no solamente es positivo, ¡sino que es muy necesario! Conviene que escribas un primer borrador, se lo envíes a tres o cuatro personas de tu absoluta confianza (¡Eso sí, cúrate en salud y regístralo antes!), que lo dejes reposar y te tomes un merecido descanso.

Así, cuando regreses al proyecto, ya con un feedback de las personas que han leído, podrás revisarlo con la mente más fresca, y detectarás cosas a mejorar que antes ni se te hubieran pasado por la cabeza.

Por eso mismo, ¡relájate y escribe “lo que se te salga”!

Gato escribiendo

4. Mantén a raya tu perfeccionismo

Recientemente, descubrí en el Instagram de Nacho Muñoz (un verdadero crack del Marketing y como formador) una frase que me gusta mucho, y que sin saberlo ya era mi mantra, mi lema personal. La frase en cuestión decía lo siguiente:

HECHO es mejor que PERFECTO“.

Abrumadora, ¿verdad? Y es que muchas veces, en más ocasiones de las que desearíamos, nos dejamos arrastrar por el miedo que comentaba en el punto anterior: el miedo a que lo que escribamos no esté a la altura de la gran y perfecta idea que tenemos en nuestra cabeza.

O, peor todavía: esa necesidad a la que nos agarramos, mucho más destructiva que creativa, de que lo que presentemos al mundo esté perfecto.

Lo primero que hay que asumir es, sencillamente, que la perfección NO EXISTE. Es un invento de nuestras mentes, y por definición es contraria al mundo. La naturaleza hace su trabajo de forma brillante, pero también está repleta de accidentes (unos afortunados y otros… no tanto) así como de errores y pifias. Si el mundo no es perfecto, ¿cómo íbamos a serlo nosotr@s, como seres humanos?

Además, la calidad de un texto es totalmente subjetiva. Lo que en tu mente es brillante y redondo, en la mente de otra persona es banal o está por pulir todavía.

Me duele horrores hablar con personas con un talento brillante para la escritura, y que me digan que no publican sus textos ni siquiera en un blog, bien porque son demasiado perfeccionistas, o bien porque temen enseñar su creatividad al mundo. Personalmente, creo que cada persona tiene un don en su interior, lo desarrolle o no, ¡y que ese don solo tiene sentido si es compartido!

Así pues, si me aceptas un humilde consejo: ignora al pequeño saboteador de tu mente que te hace procrastinar, y escribe, escribe y ESCRIBE. ¡Y publica, que seguro que habrá muchas personas deseosas de saber qué historias eres capaz de narrar!

5. Tómate un descanso… ¡por ahora!

A veces, nos centramos tanto en hacer, hacer y hacer que nos olvidamos de relajarnos, desconectar y respirar un poco.

Vivir es muy necesario para crear, así que te recomiendo que, de vez en cuando y siempre que lo necesites, descanses un poco. Haz otras cosas, sal a hacer deporte (¿Sabías que el ejercicio fomenta nuestra creatividad?), ve al cine, ve al teatro, lee, sal a tomar algo… ¡Y toma el aire!

Todo esto no solo te hará salir de tu fase de estancamiento o bloqueo, sino que mejorará tu estado de ánimo, y para cuando vuelvas a ponerte a escribir, ya más fresco, te sentirás más predispuesto creativamente.

Eso sí, ¡que tu descanso no sea un pretexto para procrastinar!

¿Qué te ha parecido?

¡Espero de corazón que este post te haya resultado útil e interesante, y que te haya aportado herramientas para no bloquearte ante la página en blanco! Siéntete libre de dejarme tu feeback en comentarios, ¡un abrazo y hasta muy pronto!

Frame Carmen Castillo "Te quiero"

Las 5 Dudas más Frecuentes a la hora de empezar como Actor

No es un secreto para nadie que tengo un videoblog en YouTube. Este vlog comenzó su andadura en Otoño de 2014, y tuvo distintas evoluciones hasta llegar a ser lo que es hoy en día.

La motivación que me llevó a comenzar dicho videoblog es muy sencilla: dar todo el feedback e información útil que pudiera a todo aquel o aquella que quisiera obtenerla, de una forma sencilla, ágil y gratuita. ¡Y vaya que ha dado sus frutos! En apenas dos años y medio, he pasado de los 70 suscriptores que tenía mi canal a 2.355 suscriptores y subiendo cada día, con vídeos que han logrado superar las 10.000 visualizaciones.

Pero lo mejor de todo son los comentarios que recibo, que van desde sinceros agradecimientos por la información dada hasta, y esto es lo mejor, comentarios de personas que me cuentan que mis vídeos les han animado a seguir en su lucha por ganarse la vida con el audiovisual, a probar suerte con la interpretación o incluso a autopublicar su primera novela en Amazon. ¡Eso no tiene precio, os lo aseguro con la mano en el corazón!

Sin embargo, uno de mis vídeos más visitados, y que más preguntas y dudas suscita es el que adjunto a continuación:

Ante la cantidad de veces que he tenido que responder a unas preguntas que suelen repetirse a menudo, y gracias a la interacción directa que intento mantener con mis suscriptores, publico este artículo con las 5 dudas más frecuentes a la hora de empezar como actor o actriz.

1. ¿Cómo empiezo a actuar?

Aquí voy a soltar una perogrullada en 3… 2… 1…

¡Pues empezando, sin más!

Me explico: para todo hay un comienzo, y los inicios NUNCA son fáciles. Nadie tiene una brújula mágica que le indica cuál es el mejor primer paso a dar, ni cuál es la mejor forma de iniciar su andadura profesional en sectores tan complejos como el interpretativo.

Por tanto, mi consejo principal es: deja atrás tus miedos (que muchas veces están sobredimensionados por nuestra propia mente), abandona tu zona de confort, ¡y da el primer paso, sea cual sea!

Conoce gente con las mismas inquietudes que tú y crea grupos de teatro o rueda cosas aunque sean amateur, ve a tu biblioteca más cercana y coge muchos libros sobre interpretación, haz cursos intensivos o fórmate en formaciones anuales si te lo puedes permitir por tiempo y dinero, conoce a dramaturgos y personas que creen proyectos audiovisuales de ficción, viaja y nutre tu alma..

¡Trabaja por crecer como persona y como intérprete! Y no tengas miedo, porque siempre estarás a tiempo de volver a tu zona de comodidad, en caso de que te canses por el camino o de que las cosas se tuercen! Pero créeme, en cualquier caso, nunca serás la misma persona, incluso en el caso de que volvieras a dicha zona de confort…

2. No tengo formación, ¿eso supone un problema?

No necesariamente… pero sí, lamento decirte que sí.

Yo siempre he defendido, defiendo y (si no cambio de parecer, claro) siempre defenderé que, más allá de la formación, hay una serie de características que no se pueden aprender en un aula, y que son las que nos hacen únic@s como intérpretes: nuestra frescura, nuestra naturalidad, nuestra gestualidad…

Sin embargo, la formación actoral es necesaria por muchísimas razones: nos ayuda a encontrar nuestro centro emocional, a desarrollarlo y a explotarlo; nos aporta recursos para ser más eficaces (y eso provoca que seamos más rápidos para llegar al estado emocional que estamos buscando, cosa que aumenta mucho nuestra fiabilidad); contribuye a mejorar sobremanera nuestra técnica; y es un proceso gracias al que pulimos tics, manierismos e impostaciones, volviéndonos más sinceros en nuestro acting y, en definitiva, mejorando.

Y no es como si formarse fuera un lujo solo al alcance de unos pocos… Actualmente, existe una oferta muy amplia y variada, que abarca desde cursos y formaciones anuales en teatro o interpretación para cámara, hasta cursos intensivos para todos los gustos y bolsillos.

Por eso, recomiendo muchísimo no confiar al 100% en tus propias capacidades actorales. Tod@s hemos necesitado y seguimos necesitando formarmos, y entrenarnos, ya que interpretar conlleva un proceso eterno de aprendizaje. De hecho, los mejores actores y actrices que conozco se definen como eternos aprendices, ¡ahí lo dejo!

Frame Claudia

3. ¿Cómo empiezo a hacer castings?

Esta pregunta va directamente ligada a la primera.

En este caso, mi recomendación es que estudies bien qué agencias de actores/actrices hay en la ciudad donde vives o en los alrededores, y que te hagas una lista.

Con esa lista en la mano, recopila opiniones y fórmate un criterio sobre en cuál/es te interesaría trabajar, y por qué. Y finalmente, trabaja en generarte el material que necesitas para que dichas agencias te acepten y puedan moverte en castings de publicidad u otros proyectos.

Grosso modo, el material que necesitas es el siguiente:

  • Book fotográfico: Si no lo has encargado o no lo tienes ya, la propia agencia a la que te inscribas te puede ayudar haciéndote uno para su ficha interna. Hagas lo que hagas, recuerda: fondo blanco o neutro, y poses naturales, ¡e intenta que quien te fotografíe sea fotógraf@ de actores, y no de modelos! La diferencia entre ambos tipos de fotógrafo es enorme, lo creas o no.
  • CV actoral: ¡No confundir con tu CV laboral! A l@s director@s de casting y representantes, o director@s de proyecto, no les interesa si has trabajado en Carrefour, por ejemplo. Primero, incluye una fotografía de tu book. Después, refleja tus datos actorales. Es decir; nombre artístico (puede ser tu nombre real), rango de edad de los papeles que puedes interpretar (poner la edad real es algo que solo deberías poner si tu agencia te lo pide así), tu altura y peso (y también la complexión), tus medidas de vestuario y calzado, color de ojos y de cabello… Después, refleja tu formación actoral así como tu experiencia en proyectos en ficción (cortometrajes y largometrajes), publicidad y teatro, y, finalmente, tus habilidades (esgrima, tocar instrumentos musicales…) así como otros datos de interés.
  • Videobook: Todo cuanto te puedo decir sobre este apartado viene en estos dos artículos.

A partir de que tengas este material, apúntate a la agencia o las agencias (¡Nunca más de dos o tres, por tu propio bien!) que te interesen, ¡y a echarle mucha paciencia, porque entrarás en la rueda de hacer castings y que sea lo que Dios quiera!

4. En mi zona no hay oportunidades para interpretar…

Pregunta peliaguda donde las haya… ¡Y me la hacen mucho más a menudo de lo que os podáis imaginar!

Mi consejo es que no dejes que eso te frene. Yo, personalmente, he vivido en la provincia de Tarragona durante muchos años, y aunque en esa zona suele cuidarse mucho la producción cultural (me siento particularmente orgulloso de Reus en ese aspecto, ya que ha llegado a obtener la Capitalidad de la Cultura Catalana), donde realmente se encuentran las oportunidades actorales es en Barcelona.

Por tanto, yo escogí trasladarme a vivir a Barcelona para trabajar allí, tener plena disponibilidad para castings y rodajes (pensad que también soy realizador audiovisual, y residir allí me viene como anillo al dedo), y obtener acceso a los cursos y eventos que tienen lugar allí.

No hace falta que os marchéis de vuestra zona de residencia, pero sí os recomiendo que, si donde vivís no tenéis acceso a oportunidades para interpretar, encontrad opciones que os acerquen a donde sí estén dichas oportunidades: viajar por trabajo o formaciones, encontrar cursos y proyectos en los alrededores de donde vivís…

5. Quiero llegar a Hollywood… ¿Cómo lo hago?

Otra pregunta que me hacen muchísimo, especialmente personas que están empezando y que tienen muchas ganas de triunfar.

Aquí llegamos a algo que es muy importante que recuerdes, si estás empezando en esto y tienes ganas de comerte el mundo… Tener ambiciones y sueños es genial, pero la realidad es que del grueso de actores y actrices que arrancan su carrera interpretativa, apenas un porcentaje bajísimo logra llegar a lo más alto.

¡Trabaja duro y aspira alto, por supuesto! Pero hay algo que debes saber. Si te vas a dedicar a un sector tan competitivo, inestable y repleto de altibajos de trabajo, económicos y emocionales, más te vale tener una motivación muchísimo más fuerte que alcanzar la fama o ganar una fortuna. A la hora de la verdad, esos sueños son frágiles y fácilmente desmontables, además de poco realistas en la mayoría de los casos.

Emocionar al público con tu trabajo, la satisfacción de narrar historias usando tu cuerpo y tus emociones, transmitir ideas y conceptos, sentirte realizad@ viviendo aquello que más te apasiona, vivir mil vidas distintas en una sola… Todo eso te va a dar mucha más fuerza para el camino, ¡y muchísima más satisfacción!

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¡Un abrazo y muchas gracias por tu tiempo!

Frame Clau "Stockholm"

¿Que clase de Videobooks piden los Directores de Casting y Representantes?

Ya he hablado/escrito largo y tendido sobre el fascinante tema de los videobooks actorales en este blog. Sin embargo, la industria actoral es cambiante, y constantemente surgen nuevas tendencias.

¡Y estos cambios de tendencia en el sector son los que, al final, pueden marcar la diferencia entre captar (o no) el interés de un/a Director/a de casting o Representante!

Por eso, este artículo trata sobre qué clase de videobooks están pidiendo los Directores de Casting y Representantes. ¡Comencemos!

Frame 2 - "Stockholm"

El Videobook en España

En mi artículo “5 Claves para un buen Videobook“, daba una serie de consejos que considero básicos para que tu bobina interpretativa atrape la atención de aquellos/as que pueden darte trabajo.

Sin embargo, recientes conversaciones con intérpretes que están trabajando mucho entre Barcelona y Madrid me han aportado una perspectiva de la que carecía… Aunque en dicho artículo ya mencionaba que los Directores de Casting y Representantes piden que los clips que uses contengan una evolución emocional, ahora quiero añadir otro punto importante.

Contrariamente a la tendencia anterior en cuanto a videobooks, más cerca al formato anglosajón, actualmente lo que se está pidiendo es menos variedad de registros y de clips. Es decir: en lugar de cinco clips de 20 o 30 segundos, si puedes, incluye tres clips de 45 segundos o un minuto, ¡y sobre todo usa material donde pases de una determinada emoción a otra, y donde tu evolución se aprecie muy claramente!

Esto es así porque, aplicando la lógica de los cazatalentos, si pones un clip donde estás muy alegre y después cortas a otro, de la misma escena, donde estás llorando a borbotones, no hay manera de apreciar cuánto tardas en pasar de una emoción a otra. Esto implica que no pueden hacerse una idea real de tu eficacia como intérprete, ni de tu capacidad para dar color o rango emocional a un texto en un tiempo ajustado.

El Showreel o Demoreel anglosajón

En cambio, al otro lado del charco se lleva un formato muy distinto a nuestro videobook: el llamado showreel o demoreel actoral. En la mejor tradición anglosajona, ¡lo que se busca ante todo es la espectacularidad!

Por tanto, es una visión que se aproxima mucho más al tipo de videobooks que se han estado pidiendo hasta hace relativamente poco tiempo: videobooks muy picados, con mucha variedad de registros, cambios emocionales y looks, y que abarque todo tipo de géneros (comedia, drama, acción…). ¡Todo esto, a través de un montaje trepidante (clips de 20 o 30 segundos) que demuestre que vales “pa un roto y pa un descosío!

¿Qué diferencia hay entre un formato y otro, y por qué?

Este formato tiene su explicación lógica: en las industrias anglosajonas, lo primero a lo que van a tener acceso los Directores de Casting es a tu reel. Allí, el casting es el segundo paso en la cadena que marca tu acceso a un determinado proyecto, y puedes acceder a la audición solamente si tu bobina ha convencido a los responsables del proyecto.

En cambio, en España, lo primero que quieren ver es a ti, ya que muy probablemente, a poco que encajes en el proyecto, se te enviará una separata y se te pedirá, o bien que envíes un videocasting, o bien que acudas al casting presencial.

Además, recuerda un detalle importante… En la industria anglosajona, cada año se ruedan películas y series de todos los géneros, con infinidad de personajes y perfiles. Aquí es muy distinto: pese a que también se filman proyectos encarados al thriller y a la acción, predominantemente se llevan a cabo proyectos más intimistas (y económicos de rodar), para los que se buscan actings muy naturales.

¡Por eso, mientras que al otro lado del charco te pedirán que te adaptes a cualquier rol, aquí se te pide que ante todo seas tú mismo o que representes roles muy similares! El razonamiento es el siguiente: “Si necesitan algún registro distinto de ti, ya te pedirán más clips o pruebas de cámara, pero si te ciñes a roles demasiado concretos y poco solicitados, estás perdiendo muchas oportunidades por el camino“.

Ya para acabar…

¿Qué te ha parecido este artículo? ¡Espero que te haya gustado, y que estas reflexiones te hayan resultado útiles!

Te animo a que me dejes tus comentarios abajo, y si tienes cualquier duda o necesitas ayuda con tu videobook, ¡no dudes en contactarme! ¡Un fuerte abrazo y gracias por tu tiempo!