Por qué debes Comunicarte mejor con tus Actores

Por qué debes Comunicarte Mejor con tus Actores

Dirigir cine es un oficio apasionante… ¡Pero también conlleva una serie de complicaciones y de responsabilidades! Entre otras, está la de transmitir correctamente, y de forma efectiva, tu visión al resto del equipo.

Piénsalo: ¿cómo puede tu equipo ayudarte a hacer realidad tu visión, si de entrada no la conocen en detalle o bien no has conseguido que se impliquen en ella? Y si esto ya es fundamental con departamentos como Producción, Dirección de Fotografía, Sonido, Arte, etc., ¡imagina con tu reparto de actores y de actrices!

Por eso, dado que son responsables de insuflar vida al guión, ¡aquí te explico por qué debes comunicarte mejor con tus actores!

Para generar confianza en el reparto

Lo que a veces sucede es que hay una barrera importante entre la persona que dirige el proyecto y el reparto. Aunque a veces esto puede ocurrir por arrogancia (“Aquí se hace lo que yo diga, que para eso soy el director/la directora“), la mayoría de veces sucede porque no se logra conectar de forma adecuada con los actores y las actrices del proyecto.

Para solucionar esto, se puede trabajar de muy distintas formas: desde apelar a lo plasmado literalmente en el texto, hasta abordar el guión desde un enfoque radicalmente opuesto, ¡pasando por usar técnicas tan variadas como el Eneagrama de las personalidades! ¡La elección es tuya, pero ante todo conviene que potencies tu capacidad comunicativa!

Y es que, en caso contrario, no solamente se producirán errores de comunicación flagrantes que pasarán factura al rodaje, ¡sino que también generarás desconfianza hacia tu capacidad para conducir el proyecto a buen puerto!

Para fomentar su creatividad

Pero no nos quedemos en la superficie: ¿te imaginas de lo que es capaz de ofrecerte tu reparto, si les ofreces la posibilidad de aportar todo cuanto quieran a sus personajes?

No se trata de convertir el proyecto en un batiburrillo de ideas: ¡precisamente la función de un/a director/a es guiar a su equipo hacia una visión de conjunto!

Pero tienes muchas posibilidades, si trabajas con un reparto que entiende perfectamente y ha hecho suyo el proyecto, de que te aporten matices e incluso improvisaciones que jamás hubieras soñado. ¡Y eso no tiene precio, pero pasa por haber generado un clima de confianza y de comunicación sana!

¡Aquí tienes el vídeo!

¿Qué te ha parecido?

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Foto grupo Microteatre

Convirtiendo lo negativo en Positivo

Una de las constantes en el sector actoral es el “No”. ¡Y es que l@s intérpretes pertenecemos a un oficio con las mayores cuotas de rechazo que puedas imaginar!

El “No” llega de muchas formas y en muchos colores: “Lamentablemente, no has sido seleccionado“, “Te tendremos en cuenta para futuros proyectos“… o, directamente, nunca llega, teniendo que imaginárnoslo en medio de un vasto silencio que sin embargo habla por sí mismo.

Además, las estadísticas sobre esta profesión son bastante deprimentes… Así pues, es asombrosamente fácil tener bajones de ánimo o plantearnos tirar la toalla.

Frame "AFDC"
Quizás volver a las apuestas ilegales no es tan mala idea…

Qué deprimente todo… ¡O quizás no tanto!

¡Ahora vienen las buenas noticias! Un actor o una actriz puede ser más simpátic@, más paciente, más guap@ (sí, en el mundo actoral esto importa)… pero absolutamente tod@s tenemos una cualidad que nos une: la resiliencia.

Por más que todo parezca perdido, y que el resto del mundo nos recuerde lo bonito que es tener un trabajo estable, dinero para hacer mil cosas, un plan de futuro definido… Simplemente, no nos rendimos. Somos cabezon@s, y ahí seguimos, como rocas ancladas firmemente a la tierra y luchando contra la corriente, esperando a que un día ésta circule a nuestro favor.

Por eso mismo, me gustaría hablar de algo que considero fundamental para cualquier intérprete: saber convertir el “No” en un “Sí”.

Un ejemplo muy claro:

“NO ME HAN COGIDO EN ESTE CASTING”

¿Y si te dijera que es muy fácil cambiar esa frase por…?

“SÍ HE OBTENIDO UN APRENDIZAJE DE ESTE CASTING, Y SÍ DARÉ OTRA VEZ MI 100% EN EL PRÓXIMO CASTING QUE ME SALGA”

La importancia de mantenerse firme

Como dijo aquel sabio una vez: “You may say I’m a dreamer…” (Para los no duchos en la lengua de Shakespeare, traducidlo como “David, eres un panoli de cuidado“). ¡Pues quizás sí, no lo niego! Pero, ¿no es precisamente nuestra capacidad para soñar lo que nos hace querer vivir de la interpretación y de contar historias?

Personalmente, la magia de ser actor o actriz es que hacer castings ES una oportunidad en muchos sentidos: para interpretar delante de una audiencia de lo más exigente; para aprender a encajar las negativas y las críticas; para trabajar la paciencia; para desarrollar el músculo de la resiliencia; y sobre todo, ¡para ejercitar la memoria y la creatividad, a base de aprendernos separatas!

Foto grupo Microteatre
Al final, con lo que te quedas es con las vivencias 🙂

Trabajar es el premio

Siempre me gusta recurrir a una cita que escuché decir a Luci Lenox: “Para un actor, su trabajo es buscar trabajo. Una vez te sale el proyecto, el resto es simplemente disfrutar del premio“. Dado que esto es bien cierto, ¿por qué no tomárnoslo como algo natural, inherente al duro pero apasionante oficio que hemos escogido, y levantar la cabeza para seguir trabajando, con el ánimo alto y muchas ganas de seguir aprendiendo?

A fin de cuentas, eso nos hará disfrutar más del camino y obsesionarnos menos con el destino, ¡y se disfruta mucho con las sorpresas que llegan, si estás verdaderamente receptiv@!

Dicho todo esto, espero que este artículo haya podido encender una chispa en ti (aunque si no lo necesitabas, ¡te felicito de corazón!). Y, por lo demás, si te ha gustado este post, ¡suscríbete a esta web para más contenidos! ¡Un abrazo y hasta pronto!

PD: Para quienes estéis diciendo en vuestro interior: “Muy bonito todo lo que cuenta el notas éste, ¿pero de qué como yo mientras?“… ¡Bien, de esto hablaré en el siguiente post!

Frame "El Espejo"

4 Diferencias entre el Teatro y el Microteatro

Muy recientemente, he tenido la inmensa oportunidad de representar un texto maravilloso, con un equipo inmejorable: “El Espejo”, escrito y dirigido por Esther No Existe y con una compañera tan generosa como Itsaso Frasquier.

La cosa es que hicimos teatro… a pequeña escala. Me explico: era una obra de microteatro, con una duración de aproximadamente 20 minutos y representada en un escenario de tamaño reducido, con el público muy cerca de nosotros en todo momento.

Pese a ser una experiencia prácticamente igual de intensa y exigente que una obra de teatro convencional, existe una serie de diferencias clave entre actuar en un microteatro y una obra teatral. Por eso, ¡en este artículo quiero compartir 4 diferencias entre el teatro convencional y el microteatro!

Frame "El Espejo"

1. TIENES 15/20 MINUTOS PARA ASOMBRAR

La duración no es una diferencia menor: mientras que en una obra teatral, el equipo creativo y artístico tiene una hora o más para provocar todo tipo de emociones en el público, ¡en una obra de microteatro hay que asombrar, emocionar y sorprender al público en apenas un cuarto de hora!

Esto hace que el ritmo sea mucho más picado, y que la intensidad emocional en los diálogos y las acciones tenga que ser mucho mayor. Con 15 o 20 minutos, apenas hay espacio para tiempos muertos, y esto no solo es aplicable al texto sobre el que se trabaja… ¡Tan importante es que el texto se sostenga, como que el reparto mantenga en todo momento la atención e implicación del público!

Y es que perder la conexión con la audiencia una sola vez puede marcar la diferencia entre que les guste nuestro trabajo, o que les resulte indiferente

 

2. EL ESPACIO ES MUCHO MÁS REDUCIDO

Este punto está muy ligado al siguiente de la lista: el escenario suele ser mucho menos espacioso que en una sala de teatro convencional. Es más, ¡muchas veces ni siquiera suele haber un escenario como tal!

En muchas ocasiones, interpretar en una obra de microteatro implica actuar en una sala, donde la ficción planteada por la obra y el público conviven sin franja separatoria alguna. Esto plantea una serie de limitaciones gestuales y de movilidad, ¡pero también ofrece muchas oportunidades!

Por ejemplo, en Microteatre Barcelona se ha jugado muchísimo con el espacio y con innovar narrativamente, gracias a la tecnología. Esto implica que, en distintas obras, como “No estamos solos” (dirigida por Manuel Mira y donde actué junto a Ricard Balada), ¡incluso nos permitíamos interactuar con elementos como una pantalla de televisión sincronizada a una videocámara!

Por supuesto, en el teatro convencional también se innova y se juega con estas posibilidades, pero en el caso del microteatro, la corta duración de las piezas y las peculiaridades del espacio ofrecen muchas posibilidades insospechadas, que compensan lo reducido del espacio.

Poster "No estamos solos"

3. El Trabajo de Cuerpo y de Voz es distinto

Habiendo establecido ya que el espacio es muy reducido, también es cierto que eso juega a nuestro favor en cuanto al trabajo de voz. Y es que, en una sala de teatro convencional, es imprescindible proyectar muchísimo la voz en todo momento, incluso en momentos que piden diálogos más bien íntimos y cercanos. No en vano, ¿cómo queremos que los espectadores de las últimas filas sepan qué estamos diciendo, si no proyectamos hacia ellos nuestras voces?

Sin embargo, en microteatro el tamaño de la sala es menor, y eso también implica que hay menos asientos, menos filas y menos espectadores. Esto, interpretativamente, permite una mayor intimidad entre el reparto, y algo más de relajación a la hora de proyectar la voz. Esto no quiere decir en absoluto que no haya que hacer llegar nuestro diálogo a la audiencia (¡Faltaría más!), pero sí que el esfuerzo e incluso la impostación vocal son algo menores.

Además, el trabajo de cuerpo es completamente distinto. Nuestra expresividad debe estar algo más rebajada, en función de cuan cerca se encuentre el público de nosotros/as. Y es que lo que, en un escenario de gran tamaño y con un público separado, parece natural, ¡en una obra de microteatro puede resultar forzado o demasiado histriónico!

Así pues, es fundamental para cualquier actor o actriz, hacer un ejercicio de comprensión sobre el espacio en que nos movemos, para así calibrar adecuadamente qué trabajo expresivo, corporal y vocal debemos ofrecer para que el público entre en nuestro juego.

 

4. LA CERCANÍA CON EL PÚBLICO

Finalmente, y éste es un punto que ha sido clave en todos los anteriores: ¡en microteatro sueles tener al público casi rozándote! Esto implica, no solo regular tu intensidad física y emocional (como ya he mencionado antes), sino que la energía que la audiencia ofrece se siente en todo momento durante nuestro acting, ¡incluso condicionándolo!

En muchas ocasiones, me ha pasado que he reaccionado actoralmente de una forma u otra, en función de si el público estaba tenso, se reía, de si notaba a alguien emocionarse, de si se asustaban… ¡Es un proceso mágico, y personalmente recomiendo sucumbir a él!

A todos/as nos condiciona, en mayor o menor medida, la forma como reacciona el público a cómo nos estamos desnudando emocionalmente. Por eso, es mejor no resistirse, sino aceptarlo y abrazarlo, integrando los estímulos y la energía que el público nos da, y usando esa energía a favor del texto. ¡Los resultados siempre son mágicos y logran sorprenderme!

Selfie "No estamos solos"

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Escena Cristina 1

5 Claves para Trabajar en Cámara como Actor

Una de las preguntas que he recibido hace poco en mi canal de YouTube, así como en mensajes privados, es la de qué diferencia hay entre interpretar para teatro y para cámara.

Por eso, he querido plasmar en este nuevo post 5 claves para trabajar en cámara como actor o actriz. ¡Comencemos!

1. Búsqueda de la verdad

Personalmente, cuando dirijo, hay algo que SIEMPRE busco en un/a intérprete. Y ese algo es “verdad”. Cada actor o actriz es único/a, con sus cualidades indistinguibles.

Por tanto, lejos de intentar amoldarte a “lo que piden” o a un determinado perfil, ¡te recomiendo descubrir a fondo qué clase de persona, y de actor o actriz eres, y que explotes a fondos tus rasgos distintivos!

A partir de ahí, decirte que en cámara no hay artificios que valga. Lo que siempre se te exigirá, sea cual sea sea tu personaje y trabajes con quien trabajes, es que tu interpretación esté cargada de verdad.

Y es que la cámara es la mayor prueba del algodón que existe… A la que no vivas al máximo el proceso emocional de tu personaje, o hagas cualquier gesto que sea falso o impostado… ¡Quedarás delatad@ de forma inmediata, y no podrás agarrarte a recursos escénicos o a tu distancia respecto al público como lo harías en teatro!

Escena Cristina 2

2. Sutileza VS Proyección

Continuando con lo comentado anteriormente, en teatro no solamente es útil proyectar tu energía y tu voz hacia el público, ¡es necesario!

Esto se debe a que existe una distancia considerable entre el escenario y el público, y si no proyectas tu acting… Dejémoslo en que solamente los espectadores de las primeras filas entenderán y apreciarán tu interpretación, ¡pero el resto del público no se enterará de nada!

En el audiovisual, es innecesario proyectar, por la sencilla razón de que siempre se te va a filmar de manera que el público vea y escuche perfectamente aquello que tu personaje tiene por aportar a la historia. El plano se centrará en ti, y acercarán el micrófono cuanto sea necesario para que se te escuche como es debido.

Sabiendo esto, el truco para no resultar “teatral” en cámara es jugar al siempre eficaz recurso de “menos es más“. Sé sutil y evita sobreexpresar los pensamientos, deseos e intenciones de tu personaje, especialmente en un primer plano. ¡La sobreactuación es enemiga de la verdad actoral!

Piensa que, en cine/televisión/publicidad, el todo es mucho más que la suma de sus partes, y tu acting estará acompañado por la intención visual de la obra, la banda sonora… Todos estos elementos reforzarán tu interpretación, así que no todo depende absolutamente de ti.

3. Dosificación de la energía

Otro punto clave es que dosifiques sabiamente tu energía. Algo que te ayudará mucho en este sentido es ser consciente de con qué plano van a filmarte en cada momento.

Una cosa que me ha pasado recientemente en un casting publicitario es que mis dos primeros takes fueron muy subidos, con muchísima energía y rapidez verbal. Cuando el director de dicho casting pasó a pedirme que hiciera un acting más contenido, me explicó el porqué: iba a hacer un primer plano, y de continuar con la misma propuesta, todo resultaría demasiado subido, y muy exagerado.

Por tanto, mi consejo es que amoldes tus dosis de energía en función de las necesidades de tu personaje, de las acciones que debas hacer, así como de las indicaciones de quien dirija el proyecto.

Además, fíjate (o pregunta, que es gratis) en si te están filmando con un plano general, un plano medio, primer plano, primerísimo primer plano…

Escena Cristina 3

4. Trabajo de cuerpo contenido

Este cuarto punto enlaza directamente con el anterior: volviendo al tema de la proyección, ¡la cámara también funciona distinto al teatro en cuanto a tu presencia corporal!

Y es que en teatro se intenta, en todo momento, crear la ilusión de un espacio que no existe realmente, más allá del atrezzo con el que se llene (o no) el escenario.

Por eso, el/la intérprete debe acabar de dar verosimilitud al espacio, y completar los huecos de la mente del espectador. El gran Peter Brook hablaba sobre esto en su tratado “El Espacío Vacío“: en teatro, basta un solo actor o actriz con mucha presencia para contar una historia.

En el audiovisual, salvo puntuales experimentos (como la maravillosa “Dogville” y su secuela “Manderlay“, de Lars Von Trier), se busca crear un mundo verosímil. Esto pasa por una dirección visual y un diseño de Arte que se ajusten al universo que se pretende crear… ¡Y también al comportamiento de los personajes!

En la vida real, nos expresamos mucho más como en el cine que como en el teatro. Si no me crees, compara la siguiente escena de “Fences” con la misma escena pero adaptada a cine, y sabrás de qué hablo.


Por eso, en el audiovisual se contiene muchísimo más la expresividad y amplitud del lenguaje corporal: porque, sencillamente, la presencia se basa mucho más en el proceso emocional, así como en la mirada y en los microgestos.

5. Peso de la mirada y de los microgestos

Como ya he comentado en el punto 1, la cámara delata enseguida las mentiras, impostaciones y medias verdades en un actor o una actriz, por mucha técnica que tenga.

Por eso, es fundamental trabajar el peso de la mirada y de los microgestos. ¿Y qué son los microgestos? Sencillo: son esas pequeñas expresiones, a menudo casi imperceptibles, que sin embargo transmiten muchísimo sobre tu personaje, así como su estado emocional, su reacción ante lo que le está pasando, el momento en el que se encuentra…

Trabajar tu técnica con formación y actuando en tantas ocasiones como puedas es algo muy beneficioso. No obstante, ten en cuenta que el proceso actoral y los microgestos son elementos que no se pueden forzar o falsear.

Por tanto, la clave es que conozcas muy bien a tu personaje (investiga, pregunta mucho, define aquello que no venga ya definido por guión…) y que vivas al máximo todo cuanto te pase durante la escena. Permítete sentir y reaccionar mucho, escucha muy atentamente a tu compañer@ de escena (y devuélvele todo aquello que te ofrezca), ¡y atrévete a integrar incluso cosas que no estén pactadas o habladas de antemano!

Escena Christian Caner

¿Qué opinas?

¡Espero que este post te haya resultado útil e interesante! Para más contenidos, sigue atent@ a nuevos posts que iré publicando en esta web, así como los nuevos vídeos que tengo planeado subir. ¡Un abrazo y hasta pronto!

Frame Carmen Castillo "Te quiero"

Las 5 Dudas más Frecuentes a la hora de empezar como Actor

No es un secreto para nadie que tengo un videoblog en YouTube. Este vlog comenzó su andadura en Otoño de 2014, y tuvo distintas evoluciones hasta llegar a ser lo que es hoy en día.

La motivación que me llevó a comenzar dicho videoblog es muy sencilla: dar todo el feedback e información útil que pudiera a todo aquel o aquella que quisiera obtenerla, de una forma sencilla, ágil y gratuita. ¡Y vaya que ha dado sus frutos! En apenas dos años y medio, he pasado de los 70 suscriptores que tenía mi canal a 2.355 suscriptores y subiendo cada día, con vídeos que han logrado superar las 10.000 visualizaciones.

Pero lo mejor de todo son los comentarios que recibo, que van desde sinceros agradecimientos por la información dada hasta, y esto es lo mejor, comentarios de personas que me cuentan que mis vídeos les han animado a seguir en su lucha por ganarse la vida con el audiovisual, a probar suerte con la interpretación o incluso a autopublicar su primera novela en Amazon. ¡Eso no tiene precio, os lo aseguro con la mano en el corazón!

Sin embargo, uno de mis vídeos más visitados, y que más preguntas y dudas suscita es el que adjunto a continuación:

Ante la cantidad de veces que he tenido que responder a unas preguntas que suelen repetirse a menudo, y gracias a la interacción directa que intento mantener con mis suscriptores, publico este artículo con las 5 dudas más frecuentes a la hora de empezar como actor o actriz.

1. ¿Cómo empiezo a actuar?

Aquí voy a soltar una perogrullada en 3… 2… 1…

¡Pues empezando, sin más!

Me explico: para todo hay un comienzo, y los inicios NUNCA son fáciles. Nadie tiene una brújula mágica que le indica cuál es el mejor primer paso a dar, ni cuál es la mejor forma de iniciar su andadura profesional en sectores tan complejos como el interpretativo.

Por tanto, mi consejo principal es: deja atrás tus miedos (que muchas veces están sobredimensionados por nuestra propia mente), abandona tu zona de confort, ¡y da el primer paso, sea cual sea!

Conoce gente con las mismas inquietudes que tú y crea grupos de teatro o rueda cosas aunque sean amateur, ve a tu biblioteca más cercana y coge muchos libros sobre interpretación, haz cursos intensivos o fórmate en formaciones anuales si te lo puedes permitir por tiempo y dinero, conoce a dramaturgos y personas que creen proyectos audiovisuales de ficción, viaja y nutre tu alma..

¡Trabaja por crecer como persona y como intérprete! Y no tengas miedo, porque siempre estarás a tiempo de volver a tu zona de comodidad, en caso de que te canses por el camino o de que las cosas se tuercen! Pero créeme, en cualquier caso, nunca serás la misma persona, incluso en el caso de que volvieras a dicha zona de confort…

2. No tengo formación, ¿eso supone un problema?

No necesariamente… pero sí, lamento decirte que sí.

Yo siempre he defendido, defiendo y (si no cambio de parecer, claro) siempre defenderé que, más allá de la formación, hay una serie de características que no se pueden aprender en un aula, y que son las que nos hacen únic@s como intérpretes: nuestra frescura, nuestra naturalidad, nuestra gestualidad…

Sin embargo, la formación actoral es necesaria por muchísimas razones: nos ayuda a encontrar nuestro centro emocional, a desarrollarlo y a explotarlo; nos aporta recursos para ser más eficaces (y eso provoca que seamos más rápidos para llegar al estado emocional que estamos buscando, cosa que aumenta mucho nuestra fiabilidad); contribuye a mejorar sobremanera nuestra técnica; y es un proceso gracias al que pulimos tics, manierismos e impostaciones, volviéndonos más sinceros en nuestro acting y, en definitiva, mejorando.

Y no es como si formarse fuera un lujo solo al alcance de unos pocos… Actualmente, existe una oferta muy amplia y variada, que abarca desde cursos y formaciones anuales en teatro o interpretación para cámara, hasta cursos intensivos para todos los gustos y bolsillos.

Por eso, recomiendo muchísimo no confiar al 100% en tus propias capacidades actorales. Tod@s hemos necesitado y seguimos necesitando formarmos, y entrenarnos, ya que interpretar conlleva un proceso eterno de aprendizaje. De hecho, los mejores actores y actrices que conozco se definen como eternos aprendices, ¡ahí lo dejo!

Frame Claudia

3. ¿Cómo empiezo a hacer castings?

Esta pregunta va directamente ligada a la primera.

En este caso, mi recomendación es que estudies bien qué agencias de actores/actrices hay en la ciudad donde vives o en los alrededores, y que te hagas una lista.

Con esa lista en la mano, recopila opiniones y fórmate un criterio sobre en cuál/es te interesaría trabajar, y por qué. Y finalmente, trabaja en generarte el material que necesitas para que dichas agencias te acepten y puedan moverte en castings de publicidad u otros proyectos.

Grosso modo, el material que necesitas es el siguiente:

  • Book fotográfico: Si no lo has encargado o no lo tienes ya, la propia agencia a la que te inscribas te puede ayudar haciéndote uno para su ficha interna. Hagas lo que hagas, recuerda: fondo blanco o neutro, y poses naturales, ¡e intenta que quien te fotografíe sea fotógraf@ de actores, y no de modelos! La diferencia entre ambos tipos de fotógrafo es enorme, lo creas o no.
  • CV actoral: ¡No confundir con tu CV laboral! A l@s director@s de casting y representantes, o director@s de proyecto, no les interesa si has trabajado en Carrefour, por ejemplo. Primero, incluye una fotografía de tu book. Después, refleja tus datos actorales. Es decir; nombre artístico (puede ser tu nombre real), rango de edad de los papeles que puedes interpretar (poner la edad real es algo que solo deberías poner si tu agencia te lo pide así), tu altura y peso (y también la complexión), tus medidas de vestuario y calzado, color de ojos y de cabello… Después, refleja tu formación actoral así como tu experiencia en proyectos en ficción (cortometrajes y largometrajes), publicidad y teatro, y, finalmente, tus habilidades (esgrima, tocar instrumentos musicales…) así como otros datos de interés.
  • Videobook: Todo cuanto te puedo decir sobre este apartado viene en estos dos artículos.

A partir de que tengas este material, apúntate a la agencia o las agencias (¡Nunca más de dos o tres, por tu propio bien!) que te interesen, ¡y a echarle mucha paciencia, porque entrarás en la rueda de hacer castings y que sea lo que Dios quiera!

4. En mi zona no hay oportunidades para interpretar…

Pregunta peliaguda donde las haya… ¡Y me la hacen mucho más a menudo de lo que os podáis imaginar!

Mi consejo es que no dejes que eso te frene. Yo, personalmente, he vivido en la provincia de Tarragona durante muchos años, y aunque en esa zona suele cuidarse mucho la producción cultural (me siento particularmente orgulloso de Reus en ese aspecto, ya que ha llegado a obtener la Capitalidad de la Cultura Catalana), donde realmente se encuentran las oportunidades actorales es en Barcelona.

Por tanto, yo escogí trasladarme a vivir a Barcelona para trabajar allí, tener plena disponibilidad para castings y rodajes (pensad que también soy realizador audiovisual, y residir allí me viene como anillo al dedo), y obtener acceso a los cursos y eventos que tienen lugar allí.

No hace falta que os marchéis de vuestra zona de residencia, pero sí os recomiendo que, si donde vivís no tenéis acceso a oportunidades para interpretar, encontrad opciones que os acerquen a donde sí estén dichas oportunidades: viajar por trabajo o formaciones, encontrar cursos y proyectos en los alrededores de donde vivís…

5. Quiero llegar a Hollywood… ¿Cómo lo hago?

Otra pregunta que me hacen muchísimo, especialmente personas que están empezando y que tienen muchas ganas de triunfar.

Aquí llegamos a algo que es muy importante que recuerdes, si estás empezando en esto y tienes ganas de comerte el mundo… Tener ambiciones y sueños es genial, pero la realidad es que del grueso de actores y actrices que arrancan su carrera interpretativa, apenas un porcentaje bajísimo logra llegar a lo más alto.

¡Trabaja duro y aspira alto, por supuesto! Pero hay algo que debes saber. Si te vas a dedicar a un sector tan competitivo, inestable y repleto de altibajos de trabajo, económicos y emocionales, más te vale tener una motivación muchísimo más fuerte que alcanzar la fama o ganar una fortuna. A la hora de la verdad, esos sueños son frágiles y fácilmente desmontables, además de poco realistas en la mayoría de los casos.

Emocionar al público con tu trabajo, la satisfacción de narrar historias usando tu cuerpo y tus emociones, transmitir ideas y conceptos, sentirte realizad@ viviendo aquello que más te apasiona, vivir mil vidas distintas en una sola… Todo eso te va a dar mucha más fuerza para el camino, ¡y muchísima más satisfacción!

¿Qué opinas?

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¡Un abrazo y muchas gracias por tu tiempo!

Frame Clau "Stockholm"

¿Que clase de Videobooks piden los Directores de Casting y Representantes?

Ya he hablado/escrito largo y tendido sobre el fascinante tema de los videobooks actorales en este blog. Sin embargo, la industria actoral es cambiante, y constantemente surgen nuevas tendencias.

¡Y estos cambios de tendencia en el sector son los que, al final, pueden marcar la diferencia entre captar (o no) el interés de un/a Director/a de casting o Representante!

Por eso, este artículo trata sobre qué clase de videobooks están pidiendo los Directores de Casting y Representantes. ¡Comencemos!

Frame 2 - "Stockholm"

El Videobook en España

En mi artículo “5 Claves para un buen Videobook“, daba una serie de consejos que considero básicos para que tu bobina interpretativa atrape la atención de aquellos/as que pueden darte trabajo.

Sin embargo, recientes conversaciones con intérpretes que están trabajando mucho entre Barcelona y Madrid me han aportado una perspectiva de la que carecía… Aunque en dicho artículo ya mencionaba que los Directores de Casting y Representantes piden que los clips que uses contengan una evolución emocional, ahora quiero añadir otro punto importante.

Contrariamente a la tendencia anterior en cuanto a videobooks, más cerca al formato anglosajón, actualmente lo que se está pidiendo es menos variedad de registros y de clips. Es decir: en lugar de cinco clips de 20 o 30 segundos, si puedes, incluye tres clips de 45 segundos o un minuto, ¡y sobre todo usa material donde pases de una determinada emoción a otra, y donde tu evolución se aprecie muy claramente!

Esto es así porque, aplicando la lógica de los cazatalentos, si pones un clip donde estás muy alegre y después cortas a otro, de la misma escena, donde estás llorando a borbotones, no hay manera de apreciar cuánto tardas en pasar de una emoción a otra. Esto implica que no pueden hacerse una idea real de tu eficacia como intérprete, ni de tu capacidad para dar color o rango emocional a un texto en un tiempo ajustado.

El Showreel o Demoreel anglosajón

En cambio, al otro lado del charco se lleva un formato muy distinto a nuestro videobook: el llamado showreel o demoreel actoral. En la mejor tradición anglosajona, ¡lo que se busca ante todo es la espectacularidad!

Por tanto, es una visión que se aproxima mucho más al tipo de videobooks que se han estado pidiendo hasta hace relativamente poco tiempo: videobooks muy picados, con mucha variedad de registros, cambios emocionales y looks, y que abarque todo tipo de géneros (comedia, drama, acción…). ¡Todo esto, a través de un montaje trepidante (clips de 20 o 30 segundos) que demuestre que vales “pa un roto y pa un descosío!

¿Qué diferencia hay entre un formato y otro, y por qué?

Este formato tiene su explicación lógica: en las industrias anglosajonas, lo primero a lo que van a tener acceso los Directores de Casting es a tu reel. Allí, el casting es el segundo paso en la cadena que marca tu acceso a un determinado proyecto, y puedes acceder a la audición solamente si tu bobina ha convencido a los responsables del proyecto.

En cambio, en España, lo primero que quieren ver es a ti, ya que muy probablemente, a poco que encajes en el proyecto, se te enviará una separata y se te pedirá, o bien que envíes un videocasting, o bien que acudas al casting presencial.

Además, recuerda un detalle importante… En la industria anglosajona, cada año se ruedan películas y series de todos los géneros, con infinidad de personajes y perfiles. Aquí es muy distinto: pese a que también se filman proyectos encarados al thriller y a la acción, predominantemente se llevan a cabo proyectos más intimistas (y económicos de rodar), para los que se buscan actings muy naturales.

¡Por eso, mientras que al otro lado del charco te pedirán que te adaptes a cualquier rol, aquí se te pide que ante todo seas tú mismo o que representes roles muy similares! El razonamiento es el siguiente: “Si necesitan algún registro distinto de ti, ya te pedirán más clips o pruebas de cámara, pero si te ciñes a roles demasiado concretos y poco solicitados, estás perdiendo muchas oportunidades por el camino“.

Ya para acabar…

¿Qué te ha parecido este artículo? ¡Espero que te haya gustado, y que estas reflexiones te hayan resultado útiles!

Te animo a que me dejes tus comentarios abajo, y si tienes cualquier duda o necesitas ayuda con tu videobook, ¡no dudes en contactarme! ¡Un fuerte abrazo y gracias por tu tiempo!

4 Claves para Dirigir un Spot Publicitario

4 Claves para Dirigir un Spot Publicitario

Uno de los campos con los que me gano la vida es la realización de spots publicitarios, así como de vídeos corporativos. Como ya he mencionado en posts anteriores, no solo es mi mayor fuente de ingresos (y la de muchas otras personas, sino la mayoría, que nos dedicamos al sector audiovisual), ¡sino que también me supone toda una fuente de aprendizaje!

Y es que, de cada proyecto publicitario o corporativo que llevo a cabo, obtengo unas experiencias y unos nuevos conocimientos que aplico posteriormente a proyectos más personales. Pero… ¿Qué hay de la parte de “cineasta” que intento mantener siempre viva y activa en cada publicidad que dirijo?

En este post, os voy a compartir mis 4 Claves para dirigir un spot publicitario.

Traza una cercanía con tu cliente

Este consejo tiene muchísimo más sentido del que pueda parecer, o del que puedas creer, a simple vista. No se trata de que te vayas de copas los Sábados por la noche con tu cliente, ¡pero es muy difícil que puedas conocer sus gustos, inquietudes y su criterio si no has dedicado un tiempo a conocerle bien!

Conocer muy de cerca a tu cliente facilitará sobremanera tu comunicación con él/ella, permitiéndote mucha autonomía y margen de maniobra a la hora de encarar la creación del spot. Además, te ahorrará tiempo, cambios en el producto, dinero, ¡y problemas, en última instancia!

Que te importe lo que anuncias

El anterior punto nos lleva directamente a éste. Yo, personalmente, intento rodearme de personas que lleven a cabo iniciativas creativas, ¡y sobre todo que sean apasionadas en su campo! Y tú dirás: “Todo el mundo es apasionado, a su manera…”. Pues sí… pero también, no.

No nos engañemos: ganar dinero es una grandísima motivación para todo el mundo. ¡Pero nunca lo es todo! En mi caso, suele haber un componente económico a la hora de decidir si acepto dirigir un spot o no, pero jamás, y aquí insisto mucho, JAMÁS, me he limitado a rodar y a editar algo bonito y presentable.

Siempre me he volcado en conocer a mi cliente, en saber por qué ese producto está en el mercado y cuál es la solución que ofrece, y en definitiva, en que me importe lo que estuviera defendiendo. Porque, al final, que no te importe lo que haces, es la clave para fracasar en aquello que emprendas.

Cada detalle es importante

Te propongo un ejercicio: analiza cinco o diez spots publicitarios que actualmente se estén emitiendo, bien sea viéndolos por TV o visualizándolos en YouTube (esta última opción mejor, porque te permitirá parar y reproducir el vídeo a conveniencia). Fíjate en cada detalle: la dirección de acting, la dirección de fotografía (clima general, distribución de los apliques…), el tempo del montaje, la elección del reparto…

Inevitablemente, te darás cuenta de que, te guste más o menos el resultado en cada caso, ¡cada detalle está cuidadísimo, y responde a un porqué! Y es que en un spot publicitario hay muchísimos agentes que intervienen: cliente, agencia de publicidad, la productora que realiza el encargo… En una escala más pequeña, todo se reduce a un consenso entre cliente y productora, pero la lógica es la misma. Cada pequeño detalle (a quién coges para ser la “cara” del producto, quién locuta, qué música usas…) transmitirá una u otra sensación a tu espectador/a, ¡de modo que hay que ser muy cuidadosos en este aspecto!

Dale tu toque personal

No en vano, muchas marcas recurren a cineastas consagrados/as (Isabel Coixet, Jaume Balagueró, J.A. Bayona…) para dirigir sus spots. ¡Y lo hacen porque saben perfectamente a quien están contratando, así como la impronta que cada uno/a de ellos/as dará al proyecto! Sin embargo, no todas las marcas ofrecen ese margen, ni se espera un toque personal de todos los directores o directoras a quienes se contrata para realizar un spot publicitario.

Aún así, mi consejo va estrechamente vinculado al de “Que te importe lo que anuncias”. Siempre vas a encontrar alguna forma, bien sea con alguno de los detalles mencionados en el punto anterior o bien con tu abordaje emocional hacia el spot en sí, de aportar al conjunto un toque que sea tuyo, personal e intransferible. ¡Y eso hará que el vídeo en cuestión tenga un valor añadido, algo que siempre juega a favor!

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