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5 Claves para Trabajar en Cámara como Actor

Una de las preguntas que he recibido hace poco en mi canal de YouTube, así como en mensajes privados, es la de qué diferencia hay entre interpretar para teatro y para cámara.

Por eso, he querido plasmar en este nuevo post 5 claves para trabajar en cámara como actor o actriz. ¡Comencemos!

1. Búsqueda de la verdad

Personalmente, cuando dirijo, hay algo que SIEMPRE busco en un/a intérprete. Y ese algo es “verdad”. Cada actor o actriz es único/a, con sus cualidades indistinguibles.

Por tanto, lejos de intentar amoldarte a “lo que piden” o a un determinado perfil, ¡te recomiendo descubrir a fondo qué clase de persona, y de actor o actriz eres, y que explotes a fondos tus rasgos distintivos!

A partir de ahí, decirte que en cámara no hay artificios que valga. Lo que siempre se te exigirá, sea cual sea sea tu personaje y trabajes con quien trabajes, es que tu interpretación esté cargada de verdad.

Y es que la cámara es la mayor prueba del algodón que existe… A la que no vivas al máximo el proceso emocional de tu personaje, o hagas cualquier gesto que sea falso o impostado… ¡Quedarás delatad@ de forma inmediata, y no podrás agarrarte a recursos escénicos o a tu distancia respecto al público como lo harías en teatro!

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2. Sutileza VS Proyección

Continuando con lo comentado anteriormente, en teatro no solamente es útil proyectar tu energía y tu voz hacia el público, ¡es necesario!

Esto se debe a que existe una distancia considerable entre el escenario y el público, y si no proyectas tu acting… Dejémoslo en que solamente los espectadores de las primeras filas entenderán y apreciarán tu interpretación, ¡pero el resto del público no se enterará de nada!

En el audiovisual, es innecesario proyectar, por la sencilla razón de que siempre se te va a filmar de manera que el público vea y escuche perfectamente aquello que tu personaje tiene por aportar a la historia. El plano se centrará en ti, y acercarán el micrófono cuanto sea necesario para que se te escuche como es debido.

Sabiendo esto, el truco para no resultar “teatral” en cámara es jugar al siempre eficaz recurso de “menos es más“. Sé sutil y evita sobreexpresar los pensamientos, deseos e intenciones de tu personaje, especialmente en un primer plano. ¡La sobreactuación es enemiga de la verdad actoral!

Piensa que, en cine/televisión/publicidad, el todo es mucho más que la suma de sus partes, y tu acting estará acompañado por la intención visual de la obra, la banda sonora… Todos estos elementos reforzarán tu interpretación, así que no todo depende absolutamente de ti.

3. Dosificación de la energía

Otro punto clave es que dosifiques sabiamente tu energía. Algo que te ayudará mucho en este sentido es ser consciente de con qué plano van a filmarte en cada momento.

Una cosa que me ha pasado recientemente en un casting publicitario es que mis dos primeros takes fueron muy subidos, con muchísima energía y rapidez verbal. Cuando el director de dicho casting pasó a pedirme que hiciera un acting más contenido, me explicó el porqué: iba a hacer un primer plano, y de continuar con la misma propuesta, todo resultaría demasiado subido, y muy exagerado.

Por tanto, mi consejo es que amoldes tus dosis de energía en función de las necesidades de tu personaje, de las acciones que debas hacer, así como de las indicaciones de quien dirija el proyecto.

Además, fíjate (o pregunta, que es gratis) en si te están filmando con un plano general, un plano medio, primer plano, primerísimo primer plano…

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4. Trabajo de cuerpo contenido

Este cuarto punto enlaza directamente con el anterior: volviendo al tema de la proyección, ¡la cámara también funciona distinto al teatro en cuanto a tu presencia corporal!

Y es que en teatro se intenta, en todo momento, crear la ilusión de un espacio que no existe realmente, más allá del atrezzo con el que se llene (o no) el escenario.

Por eso, el/la intérprete debe acabar de dar verosimilitud al espacio, y completar los huecos de la mente del espectador. El gran Peter Brook hablaba sobre esto en su tratado “El Espacío Vacío“: en teatro, basta un solo actor o actriz con mucha presencia para contar una historia.

En el audiovisual, salvo puntuales experimentos (como la maravillosa “Dogville” y su secuela “Manderlay“, de Lars Von Trier), se busca crear un mundo verosímil. Esto pasa por una dirección visual y un diseño de Arte que se ajusten al universo que se pretende crear… ¡Y también al comportamiento de los personajes!

En la vida real, nos expresamos mucho más como en el cine que como en el teatro. Si no me crees, compara la siguiente escena de “Fences” con la misma escena pero adaptada a cine, y sabrás de qué hablo.


Por eso, en el audiovisual se contiene muchísimo más la expresividad y amplitud del lenguaje corporal: porque, sencillamente, la presencia se basa mucho más en el proceso emocional, así como en la mirada y en los microgestos.

5. Peso de la mirada y de los microgestos

Como ya he comentado en el punto 1, la cámara delata enseguida las mentiras, impostaciones y medias verdades en un actor o una actriz, por mucha técnica que tenga.

Por eso, es fundamental trabajar el peso de la mirada y de los microgestos. ¿Y qué son los microgestos? Sencillo: son esas pequeñas expresiones, a menudo casi imperceptibles, que sin embargo transmiten muchísimo sobre tu personaje, así como su estado emocional, su reacción ante lo que le está pasando, el momento en el que se encuentra…

Trabajar tu técnica con formación y actuando en tantas ocasiones como puedas es algo muy beneficioso. No obstante, ten en cuenta que el proceso actoral y los microgestos son elementos que no se pueden forzar o falsear.

Por tanto, la clave es que conozcas muy bien a tu personaje (investiga, pregunta mucho, define aquello que no venga ya definido por guión…) y que vivas al máximo todo cuanto te pase durante la escena. Permítete sentir y reaccionar mucho, escucha muy atentamente a tu compañer@ de escena (y devuélvele todo aquello que te ofrezca), ¡y atrévete a integrar incluso cosas que no estén pactadas o habladas de antemano!

Escena Christian Caner

¿Qué opinas?

¡Espero que este post te haya resultado útil e interesante! Para más contenidos, sigue atent@ a nuevos posts que iré publicando en esta web, así como los nuevos vídeos que tengo planeado subir. ¡Un abrazo y hasta pronto!

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Frame Carmen Castillo "Te quiero"

Las 5 Dudas más Frecuentes a la hora de empezar como Actor

No es un secreto para nadie que tengo un videoblog en YouTube. Este vlog comenzó su andadura en Otoño de 2014, y tuvo distintas evoluciones hasta llegar a ser lo que es hoy en día.

La motivación que me llevó a comenzar dicho videoblog es muy sencilla: dar todo el feedback e información útil que pudiera a todo aquel o aquella que quisiera obtenerla, de una forma sencilla, ágil y gratuita. ¡Y vaya que ha dado sus frutos! En apenas dos años y medio, he pasado de los 70 suscriptores que tenía mi canal a 2.355 suscriptores y subiendo cada día, con vídeos que han logrado superar las 10.000 visualizaciones.

Pero lo mejor de todo son los comentarios que recibo, que van desde sinceros agradecimientos por la información dada hasta, y esto es lo mejor, comentarios de personas que me cuentan que mis vídeos les han animado a seguir en su lucha por ganarse la vida con el audiovisual, a probar suerte con la interpretación o incluso a autopublicar su primera novela en Amazon. ¡Eso no tiene precio, os lo aseguro con la mano en el corazón!

Sin embargo, uno de mis vídeos más visitados, y que más preguntas y dudas suscita es el que adjunto a continuación:

Ante la cantidad de veces que he tenido que responder a unas preguntas que suelen repetirse a menudo, y gracias a la interacción directa que intento mantener con mis suscriptores, publico este artículo con las 5 dudas más frecuentes a la hora de empezar como actor o actriz.

1. ¿Cómo empiezo a actuar?

Aquí voy a soltar una perogrullada en 3… 2… 1…

¡Pues empezando, sin más!

Me explico: para todo hay un comienzo, y los inicios NUNCA son fáciles. Nadie tiene una brújula mágica que le indica cuál es el mejor primer paso a dar, ni cuál es la mejor forma de iniciar su andadura profesional en sectores tan complejos como el interpretativo.

Por tanto, mi consejo principal es: deja atrás tus miedos (que muchas veces están sobredimensionados por nuestra propia mente), abandona tu zona de confort, ¡y da el primer paso, sea cual sea!

Conoce gente con las mismas inquietudes que tú y crea grupos de teatro o rueda cosas aunque sean amateur, ve a tu biblioteca más cercana y coge muchos libros sobre interpretación, haz cursos intensivos o fórmate en formaciones anuales si te lo puedes permitir por tiempo y dinero, conoce a dramaturgos y personas que creen proyectos audiovisuales de ficción, viaja y nutre tu alma..

¡Trabaja por crecer como persona y como intérprete! Y no tengas miedo, porque siempre estarás a tiempo de volver a tu zona de comodidad, en caso de que te canses por el camino o de que las cosas se tuercen! Pero créeme, en cualquier caso, nunca serás la misma persona, incluso en el caso de que volvieras a dicha zona de confort…

2. No tengo formación, ¿eso supone un problema?

No necesariamente… pero sí, lamento decirte que sí.

Yo siempre he defendido, defiendo y (si no cambio de parecer, claro) siempre defenderé que, más allá de la formación, hay una serie de características que no se pueden aprender en un aula, y que son las que nos hacen únic@s como intérpretes: nuestra frescura, nuestra naturalidad, nuestra gestualidad…

Sin embargo, la formación actoral es necesaria por muchísimas razones: nos ayuda a encontrar nuestro centro emocional, a desarrollarlo y a explotarlo; nos aporta recursos para ser más eficaces (y eso provoca que seamos más rápidos para llegar al estado emocional que estamos buscando, cosa que aumenta mucho nuestra fiabilidad); contribuye a mejorar sobremanera nuestra técnica; y es un proceso gracias al que pulimos tics, manierismos e impostaciones, volviéndonos más sinceros en nuestro acting y, en definitiva, mejorando.

Y no es como si formarse fuera un lujo solo al alcance de unos pocos… Actualmente, existe una oferta muy amplia y variada, que abarca desde cursos y formaciones anuales en teatro o interpretación para cámara, hasta cursos intensivos para todos los gustos y bolsillos.

Por eso, recomiendo muchísimo no confiar al 100% en tus propias capacidades actorales. Tod@s hemos necesitado y seguimos necesitando formarmos, y entrenarnos, ya que interpretar conlleva un proceso eterno de aprendizaje. De hecho, los mejores actores y actrices que conozco se definen como eternos aprendices, ¡ahí lo dejo!

Frame Claudia

3. ¿Cómo empiezo a hacer castings?

Esta pregunta va directamente ligada a la primera.

En este caso, mi recomendación es que estudies bien qué agencias de actores/actrices hay en la ciudad donde vives o en los alrededores, y que te hagas una lista.

Con esa lista en la mano, recopila opiniones y fórmate un criterio sobre en cuál/es te interesaría trabajar, y por qué. Y finalmente, trabaja en generarte el material que necesitas para que dichas agencias te acepten y puedan moverte en castings de publicidad u otros proyectos.

Grosso modo, el material que necesitas es el siguiente:

  • Book fotográfico: Si no lo has encargado o no lo tienes ya, la propia agencia a la que te inscribas te puede ayudar haciéndote uno para su ficha interna. Hagas lo que hagas, recuerda: fondo blanco o neutro, y poses naturales, ¡e intenta que quien te fotografíe sea fotógraf@ de actores, y no de modelos! La diferencia entre ambos tipos de fotógrafo es enorme, lo creas o no.
  • CV actoral: ¡No confundir con tu CV laboral! A l@s director@s de casting y representantes, o director@s de proyecto, no les interesa si has trabajado en Carrefour, por ejemplo. Primero, incluye una fotografía de tu book. Después, refleja tus datos actorales. Es decir; nombre artístico (puede ser tu nombre real), rango de edad de los papeles que puedes interpretar (poner la edad real es algo que solo deberías poner si tu agencia te lo pide así), tu altura y peso (y también la complexión), tus medidas de vestuario y calzado, color de ojos y de cabello… Después, refleja tu formación actoral así como tu experiencia en proyectos en ficción (cortometrajes y largometrajes), publicidad y teatro, y, finalmente, tus habilidades (esgrima, tocar instrumentos musicales…) así como otros datos de interés.
  • Videobook: Todo cuanto te puedo decir sobre este apartado viene en estos dos artículos.

A partir de que tengas este material, apúntate a la agencia o las agencias (¡Nunca más de dos o tres, por tu propio bien!) que te interesen, ¡y a echarle mucha paciencia, porque entrarás en la rueda de hacer castings y que sea lo que Dios quiera!

4. En mi zona no hay oportunidades para interpretar…

Pregunta peliaguda donde las haya… ¡Y me la hacen mucho más a menudo de lo que os podáis imaginar!

Mi consejo es que no dejes que eso te frene. Yo, personalmente, he vivido en la provincia de Tarragona durante muchos años, y aunque en esa zona suele cuidarse mucho la producción cultural (me siento particularmente orgulloso de Reus en ese aspecto, ya que ha llegado a obtener la Capitalidad de la Cultura Catalana), donde realmente se encuentran las oportunidades actorales es en Barcelona.

Por tanto, yo escogí trasladarme a vivir a Barcelona para trabajar allí, tener plena disponibilidad para castings y rodajes (pensad que también soy realizador audiovisual, y residir allí me viene como anillo al dedo), y obtener acceso a los cursos y eventos que tienen lugar allí.

No hace falta que os marchéis de vuestra zona de residencia, pero sí os recomiendo que, si donde vivís no tenéis acceso a oportunidades para interpretar, encontrad opciones que os acerquen a donde sí estén dichas oportunidades: viajar por trabajo o formaciones, encontrar cursos y proyectos en los alrededores de donde vivís…

5. Quiero llegar a Hollywood… ¿Cómo lo hago?

Otra pregunta que me hacen muchísimo, especialmente personas que están empezando y que tienen muchas ganas de triunfar.

Aquí llegamos a algo que es muy importante que recuerdes, si estás empezando en esto y tienes ganas de comerte el mundo… Tener ambiciones y sueños es genial, pero la realidad es que del grueso de actores y actrices que arrancan su carrera interpretativa, apenas un porcentaje bajísimo logra llegar a lo más alto.

¡Trabaja duro y aspira alto, por supuesto! Pero hay algo que debes saber. Si te vas a dedicar a un sector tan competitivo, inestable y repleto de altibajos de trabajo, económicos y emocionales, más te vale tener una motivación muchísimo más fuerte que alcanzar la fama o ganar una fortuna. A la hora de la verdad, esos sueños son frágiles y fácilmente desmontables, además de poco realistas en la mayoría de los casos.

Emocionar al público con tu trabajo, la satisfacción de narrar historias usando tu cuerpo y tus emociones, transmitir ideas y conceptos, sentirte realizad@ viviendo aquello que más te apasiona, vivir mil vidas distintas en una sola… Todo eso te va a dar mucha más fuerza para el camino, ¡y muchísima más satisfacción!

¿Qué opinas?

¿Te ha resultado útil o interesante este artículo? ¡Espero que sí, y que me dejes tu opinión o feedback en la sección de comentarios!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu tiempo!

Frame Clau "Stockholm"

¿Que clase de Videobooks piden los Directores de Casting y Representantes?

Ya he hablado/escrito largo y tendido sobre el fascinante tema de los videobooks actorales en este blog. Sin embargo, la industria actoral es cambiante, y constantemente surgen nuevas tendencias.

¡Y estos cambios de tendencia en el sector son los que, al final, pueden marcar la diferencia entre captar (o no) el interés de un/a Director/a de casting o Representante!

Por eso, este artículo trata sobre qué clase de videobooks están pidiendo los Directores de Casting y Representantes. ¡Comencemos!

Frame 2 - "Stockholm"

El Videobook en España

En mi artículo “5 Claves para un buen Videobook“, daba una serie de consejos que considero básicos para que tu bobina interpretativa atrape la atención de aquellos/as que pueden darte trabajo.

Sin embargo, recientes conversaciones con intérpretes que están trabajando mucho entre Barcelona y Madrid me han aportado una perspectiva de la que carecía… Aunque en dicho artículo ya mencionaba que los Directores de Casting y Representantes piden que los clips que uses contengan una evolución emocional, ahora quiero añadir otro punto importante.

Contrariamente a la tendencia anterior en cuanto a videobooks, más cerca al formato anglosajón, actualmente lo que se está pidiendo es menos variedad de registros y de clips. Es decir: en lugar de cinco clips de 20 o 30 segundos, si puedes, incluye tres clips de 45 segundos o un minuto, ¡y sobre todo usa material donde pases de una determinada emoción a otra, y donde tu evolución se aprecie muy claramente!

Esto es así porque, aplicando la lógica de los cazatalentos, si pones un clip donde estás muy alegre y después cortas a otro, de la misma escena, donde estás llorando a borbotones, no hay manera de apreciar cuánto tardas en pasar de una emoción a otra. Esto implica que no pueden hacerse una idea real de tu eficacia como intérprete, ni de tu capacidad para dar color o rango emocional a un texto en un tiempo ajustado.

El Showreel o Demoreel anglosajón

En cambio, al otro lado del charco se lleva un formato muy distinto a nuestro videobook: el llamado showreel o demoreel actoral. En la mejor tradición anglosajona, ¡lo que se busca ante todo es la espectacularidad!

Por tanto, es una visión que se aproxima mucho más al tipo de videobooks que se han estado pidiendo hasta hace relativamente poco tiempo: videobooks muy picados, con mucha variedad de registros, cambios emocionales y looks, y que abarque todo tipo de géneros (comedia, drama, acción…). ¡Todo esto, a través de un montaje trepidante (clips de 20 o 30 segundos) que demuestre que vales “pa un roto y pa un descosío!

¿Qué diferencia hay entre un formato y otro, y por qué?

Este formato tiene su explicación lógica: en las industrias anglosajonas, lo primero a lo que van a tener acceso los Directores de Casting es a tu reel. Allí, el casting es el segundo paso en la cadena que marca tu acceso a un determinado proyecto, y puedes acceder a la audición solamente si tu bobina ha convencido a los responsables del proyecto.

En cambio, en España, lo primero que quieren ver es a ti, ya que muy probablemente, a poco que encajes en el proyecto, se te enviará una separata y se te pedirá, o bien que envíes un videocasting, o bien que acudas al casting presencial.

Además, recuerda un detalle importante… En la industria anglosajona, cada año se ruedan películas y series de todos los géneros, con infinidad de personajes y perfiles. Aquí es muy distinto: pese a que también se filman proyectos encarados al thriller y a la acción, predominantemente se llevan a cabo proyectos más intimistas (y económicos de rodar), para los que se buscan actings muy naturales.

¡Por eso, mientras que al otro lado del charco te pedirán que te adaptes a cualquier rol, aquí se te pide que ante todo seas tú mismo o que representes roles muy similares! El razonamiento es el siguiente: “Si necesitan algún registro distinto de ti, ya te pedirán más clips o pruebas de cámara, pero si te ciñes a roles demasiado concretos y poco solicitados, estás perdiendo muchas oportunidades por el camino“.

Ya para acabar…

¿Qué te ha parecido este artículo? ¡Espero que te haya gustado, y que estas reflexiones te hayan resultado útiles!

Te animo a que me dejes tus comentarios abajo, y si tienes cualquier duda o necesitas ayuda con tu videobook, ¡no dudes en contactarme! ¡Un fuerte abrazo y gracias por tu tiempo!

4 Claves para Dirigir un Spot Publicitario

4 Claves para Dirigir un Spot Publicitario

Uno de los campos con los que me gano la vida es la realización de spots publicitarios, así como de vídeos corporativos. Como ya he mencionado en posts anteriores, no solo es mi mayor fuente de ingresos (y la de muchas otras personas, sino la mayoría, que nos dedicamos al sector audiovisual), ¡sino que también me supone toda una fuente de aprendizaje!

Y es que, de cada proyecto publicitario o corporativo que llevo a cabo, obtengo unas experiencias y unos nuevos conocimientos que aplico posteriormente a proyectos más personales. Pero… ¿Qué hay de la parte de “cineasta” que intento mantener siempre viva y activa en cada publicidad que dirijo?

En este post, os voy a compartir mis 4 Claves para dirigir un spot publicitario.

Traza una cercanía con tu cliente

Este consejo tiene muchísimo más sentido del que pueda parecer, o del que puedas creer, a simple vista. No se trata de que te vayas de copas los Sábados por la noche con tu cliente, ¡pero es muy difícil que puedas conocer sus gustos, inquietudes y su criterio si no has dedicado un tiempo a conocerle bien!

Conocer muy de cerca a tu cliente facilitará sobremanera tu comunicación con él/ella, permitiéndote mucha autonomía y margen de maniobra a la hora de encarar la creación del spot. Además, te ahorrará tiempo, cambios en el producto, dinero, ¡y problemas, en última instancia!

Que te importe lo que anuncias

El anterior punto nos lleva directamente a éste. Yo, personalmente, intento rodearme de personas que lleven a cabo iniciativas creativas, ¡y sobre todo que sean apasionadas en su campo! Y tú dirás: “Todo el mundo es apasionado, a su manera…”. Pues sí… pero también, no.

No nos engañemos: ganar dinero es una grandísima motivación para todo el mundo. ¡Pero nunca lo es todo! En mi caso, suele haber un componente económico a la hora de decidir si acepto dirigir un spot o no, pero jamás, y aquí insisto mucho, JAMÁS, me he limitado a rodar y a editar algo bonito y presentable.

Siempre me he volcado en conocer a mi cliente, en saber por qué ese producto está en el mercado y cuál es la solución que ofrece, y en definitiva, en que me importe lo que estuviera defendiendo. Porque, al final, que no te importe lo que haces, es la clave para fracasar en aquello que emprendas.

Cada detalle es importante

Te propongo un ejercicio: analiza cinco o diez spots publicitarios que actualmente se estén emitiendo, bien sea viéndolos por TV o visualizándolos en YouTube (esta última opción mejor, porque te permitirá parar y reproducir el vídeo a conveniencia). Fíjate en cada detalle: la dirección de acting, la dirección de fotografía (clima general, distribución de los apliques…), el tempo del montaje, la elección del reparto…

Inevitablemente, te darás cuenta de que, te guste más o menos el resultado en cada caso, ¡cada detalle está cuidadísimo, y responde a un porqué! Y es que en un spot publicitario hay muchísimos agentes que intervienen: cliente, agencia de publicidad, la productora que realiza el encargo… En una escala más pequeña, todo se reduce a un consenso entre cliente y productora, pero la lógica es la misma. Cada pequeño detalle (a quién coges para ser la “cara” del producto, quién locuta, qué música usas…) transmitirá una u otra sensación a tu espectador/a, ¡de modo que hay que ser muy cuidadosos en este aspecto!

Dale tu toque personal

No en vano, muchas marcas recurren a cineastas consagrados/as (Isabel Coixet, Jaume Balagueró, J.A. Bayona…) para dirigir sus spots. ¡Y lo hacen porque saben perfectamente a quien están contratando, así como la impronta que cada uno/a de ellos/as dará al proyecto! Sin embargo, no todas las marcas ofrecen ese margen, ni se espera un toque personal de todos los directores o directoras a quienes se contrata para realizar un spot publicitario.

Aún así, mi consejo va estrechamente vinculado al de “Que te importe lo que anuncias”. Siempre vas a encontrar alguna forma, bien sea con alguno de los detalles mencionados en el punto anterior o bien con tu abordaje emocional hacia el spot en sí, de aportar al conjunto un toque que sea tuyo, personal e intransferible. ¡Y eso hará que el vídeo en cuestión tenga un valor añadido, algo que siempre juega a favor!

¿Qué opinas?

¿Qué te ha parecido este artículo? ¡Espero que te haya gustado y resultado interesante! Y, por supuesto, te animo a dejarme tu opinión en la sección de Comentarios. ¡Un abrazo y hasta pronto!

5 Claves para un Buen Videobook

Las 5 Claves para un buen Videobook

Ser actor o actriz es una tarea de lo más ardua… No solamente requiere disponibilidad total o casi total de forma constante, para asistir a castings y/o a rodajes o representaciones teatrales; ¡también es una profesión que obliga a invertir dinero cada cierto tiempo, tanto para continuar formándote como para ir renovando tu material fotográfico o de vídeo!

¡Y es que tener un material actoral renovado y vigente, que permita que los/las representantes y directores/as de casting te conozcan es clave para encontrar trabajo como intérprete! Sin embargo, de la misma forma que unas fotografías te venderán mejor que otras, ¡no cualquier videobook te representa como tú quieres que te vean, ni te generará el volumen de trabajo que necesitas o que deseas!

Así pues, en este post voy a compartir contigo las 5 claves para que tu videobook sea modélico. ¡Comencemos!

Abarca distintos registros… ¡sin dejar de ser TÚ!

No te engañes: puedes abarcar decenas de looks y/o registros en tu bobina, pero al final, en los castings te acabarán contratando para hacer de ti mismo. Es decir: tú perteneces a un perfil interpretativo determinado, y a no ser que seas el equivalente patrio a un actor o una actriz del Método, es muy poco probable que te vayan a fichar para hacer de un personaje radicalmente opuesto a ti.

Por eso, intenta que las escenas o clips que vayas a rodarte correspondan a tu perfil actoral, tanto en lo físico como en lo psicológico. No se trata de que hagas de ti mismo/a constantemente: ¡al contrario, puedes experimentar y cambiar de registro o aspecto físico! Pero intenta tener en cuenta a qué perfil perteneces e, incluso en tus fluctuaciones, jugar en relación a él. Si eres una persona jovial y de carácter juvenil, probablemente pensarán en ti para roles de ese tipo, ¡y también a la inversa!

Que las escenas evolucionen de un estado al otro

Además de que aparezcan todas las emociones básicas (alegría, tristeza, enfado y miedo), representantes y directores/as de casting suelen coincidir en que prefieren clips de 30 segundos a 1 minuto, donde tú evoluciones de un estado emocional a otro. Pueden durar lo que sea (bien medido, puedes emplear 20 segundos por clip), pero es importante que haya una evolución emocional o un cambio de estado, por sutil que sea. ¡De lo contrario, parecerá que tu videobook es una recopilación de actings planos!

Que tus compañeros/as de escena estén impecables

Tan importante es que tú estés impecable, ¡como que también lo estén tus compañeros/as de escena! A fin de cuentas, si quien te da la réplica está sobreactuado/a, no vocaliza o comete errores actorales de otra índole, parecerá que participas en proyectos cuestionables.

Además, puede incluso restar credibilidad a tu trabajo interpretativo, o resultar tan distrayente que quien esté viendo tu videobook no preste atención alguna a tu proceso creativo.

Que parezca que has trabajado en proyectos muy cuidados o importantes

Un factor que ayuda sobremanera a un o una intérprete a generarse trabajo es… Trabajar, así de sencillo y de obvio. El trabajo llama al trabajo, ¡pero si es trabajo de calidad, mucho mejor! Y eso es lo que quieren los/las directores/as de casting y representantes: descubrir nuevas promesas, de la edad que sea, que esté formando parte de proyectos interesantes que, por falta de tiempo u otras razones, todavía no han descubierto.

Por eso, para generarte material que cree interés hacia ti, te recomiendo o bien colaborar con realizadores/as audiovisuales que te filmen tus propias escenas con la mayor calidad visual y sonora (¡¡¡EL SONIDO ES VITAL, MÁS AÚN QUE LA IMAGEN!!!), o bien, rodéate de personas con talento y participa en cortometrajes, webseries y largometrajes interesantes que estén muy bien filmados, sonorizados y editados. ¡No escatimes en la calidad ni en el valor de producción de tu material!

El montaje debe ser elegante

Finalmente, cuida muchísimo la elegancia del montaje. Algo que te parecerá muy tonto, pero que te aseguro que no lo es: ¡¡¡ya no se llevan las cartelas iniciales de 30 segundos, con fotografías tuyas y tu nombre!!! Hace años, el recurso de empezar como un videoclip podía funcionar, pero ahora no hay tiempo que perder.

Por eso, mi consejo es que tu videobook comience inmediatamente, y si es posible, mostrando un acting lo más natural y cercano a ti posible. Es tentador comenzar en punta, pero se trata de venderte A TI, ¡no lo olvides! Después, el montaje debe estar muy cuidado en cuanto a qué escenas casan mejor con cuáles, qué clips te favorcen más… ¡Pero también debe ser elegante y sutil, así que céntrate en mejorar el color y en igualar los clips de audio, y olvídate de transiciones cantosas entre escenas! La premisa clave es “Menos es más”.

Y tú, ¿qué harás?

¡Te toca! ¿Qué pasos llevarás a cabo para crearte un material actoral digno de ti y de lo que quieres conseguir? ¡Déjame tu respuesta en Comentarios!

Y, si tienes cualquier duda o consulta, o quieres que te ayude a crearte nuevas escenas o un nuevo videobook, no lo dudes: ¡contáctame sin compromiso!

3 Trucos para Crear Videocursos Eficaces

3 Claves para crear tu Videocurso

Es un hecho incontestable que nos hallamos inmersos en plena era digital. ¡Y es que, actualmente, incluso los más pequeños, llamados “nativos digitales”, tienen conciencia de cómo se maneja una Tablet!

Esto ha provocado una serie de cambios en nuestra forma de percibir los contenidos que nos rodean día a día, así como en nuestro aprendizaje. Ante la creciente cantidad de los contenidos informativos que nos rodean, ¡hay que ser innovadores/as y captar la atención de nuestro público lo antes posible, sin por ello perder calidad en nuestro contenido!

En ese sentido, los videocursos son una muy buena opción. Ofrecen numerosas ventajas:

  • Como contenidos formativos son atractivos y relativamente sencillos de distribuir (especialmente a través de plataformas como Udemy)
  • Son un ingreso pasivo (ya te hablé de los útiles que son los ingresos pasivos en esta anterior entrada), lo cual siempre resulta interesantísimo
  • Además, te liberan del elemento condicionante que supone organizar un curso presencial, en cuanto a cuadrar fechas concretas, encontrar un lugar donde impartir y captar a un número mínimo de alumnos/as.

Por eso, en esta entrada me gustaría compartir contigo mis 3 trucos para crear videocursos eficaces. ¡Comencemos!

Adapta tu contenido a las posibilidades del audiovisual

Este consejo puede parecerte una perogrullada, ¡pero no podrías estar más alejado de la realidad! Mi punto es que lo que funciona en una ponencia o clase presencial no necesariamente logrará aguantar la atención de tu eventual alumno o alumna en formato vídeo.

Por eso, te recomiendo encarecidamente que condenses las explicaciones, sin extenderte o resultar farragoso. Si tienes un módulo que dura una hora, a no ser que sea una sesión a tiempo real en una formación o que sea un contenido indivisible, te recomiendo que lo dividas en varios vídeos de cinco o diez minutos cada uno. Esto te exigirá algo más de esfuerzo, pero no solo hará que el contenido resulte mucho más claro y específico, ¡sino que además te permitirá incluso crear nuevos videocursos o paquetes en función de cuánto material incluyas!

Cuida mucho la presentación

Otra perogrullada, dirás. ¡Pues no es tan evidente! A lo largo de mi experiencia profesional, me he encontrado muchas veces con que no todas las personas del sector formativo online tienen este apartado en cuenta. El resultado es que publican o ponen a la venta contenidos didácticos muy interesantes, pero totalmente descuidados en lo visual, o peor aún, en lo sonoro.

Personalmente, te diría que TODOS los detalles son fundamentales. Así que invierte el tiempo y dinero necesarios, y no escatimes en esfuerzo. Piensa que, a fin de cuentas, es una inversión que estás haciendo, y cuanto mejor sea tu contenido, más posibilidades tendrás de que tus alumnos/as lo recomienden a otras personas.

Grábate en localizaciones diáfanas, usa recursos como pizarras o pantallas interactivas, cuida tu vestuario, intenta que no haya elementos distrayentes en plano… Asimismo, te recomiendo que te grabes, o preferiblemente que te graben (para asegurar la calidad del conjunto, así como para no estar a cien mil cosas al mismo tiempo), con una videocámara que de buena calidad y textura en cuanto a imagen. ¡Y cuida muchísimo el audio! Una calidad de vídeo discutible se puede llegar a perdonar, pero si tus potenciales alumnos/as no entienden nada de lo que dices… ¡Tu producto no aguantará ni un asalto!

Que el montaje sea dinámico

En este apartado, mi consejo es que tus vídeos formativos estén montados con mucho dinamismo, alternando imagen real con rótulos de texto, fotografías, pequeños clips de vídeo sobrepuestos… Intenta que el formato sea lo más dinámico posible, a través de las posibilidades que ofrece el montaje.

Si sumas esto a un contenido interesante y bien dosificado, y a una puesta en escena audiovisual cuidada, ¡estoy convencido de que tus contenidos en formato videocurso recibirán una gran acogida entre sus usuarios/as!

¡Te toca!

Dicho esto, si tienes dudas acerca de cómo crear tu videocurso especializado, te animo a que me dejes tu feedback en la sección de comentarios, o directamente a que te pongas en contacto conmigo. ¡Estaré encantado de atender todas tus dudas!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu tiempo!

¿Por qué publicar un libro en Amazon?

¡Muy buenas!

En esta nueva entrada de mi página web, me gustaría hablar sobre uno de los proyectos más importantes que he llevado a cabo durante este 2016: la novela de ficción “Las Muletas del Quijote“, cuya fanpage podéis visitar a través de este enlace.

Sobre por qué he creado esta novela, mi primer libro concretamente, hablé en profundidad en un vídeo de mi videoblog en YouTube “La Guía del Cineasta Precario“. En dicho vídeo, comentaba cuál era el origen del proyecto, cómo se me ocurrió la idea, qué personas han colaborado en su creación, el proceso de escritura, y finalmente, cómo Amazon ayuda a nuevos escritores a lanzar sus obras al mercado tanto en formato físico como Kindle, a través de servicios como CreateSpace o Amazon Kindle Direct Publishing.

Pero no estoy escribiendo esta entrada para redundar en aquello que ya dije, sino para comentar, específicamente, cuál es la utilidad de lanzar un libro al mercado, bien sea autoeditándolo o a través de Amazon.

En primer lugar, hoy en día no hay excusa que valga: si tienes una idea en la cabeza, HAZLA REALIDAD. Antiguamente, publicar una obra literaria derivaba en un proceso complejo y farragoso, para el que se necesitaba sí o sí una editorial en la mayoría de los casos. Pero, actualmente, Internet ha democratizado sobremanera el proceso creativo, no solo poniendo a nuestro alcance todo tipo de recursos gratuitos y posibilidades, si no también abasteciéndonos con toneladas de información de lo más útil. Sin ir más lejos, yo he podido maquetar y publicar este libro usando esta maravillosa guía como principal fuente de información.

Y ahora, supongamos que ya has volcado toda tu creatividad, ya sea en una novela de ficción o en un libro donde hayas volcado tus conocimientos y aquello que sabes hacer mejor; supongamos también que te has tomado tu tiempo para revisarlo todo al dedillo y que has trabajado en redondear cada aspecto de tu obra; y, finalmente, asumamos que has conseguido resolver con éxito todos los procedimientos necesarios para publicar tu nuevo y flamante libro. Ahora la pregunta es, “¿por y para qué he hecho todo esto, y en qué me beneficia?

Como bien dice Risto Mejide en su libro Urbrands, “Si eres prostituta, ya puedes cobrar las horas lo caras que quieras, que al final sólo tendrás veinticuatro horas para vender. Tu límite es temporal, el beneficio depende de tu presencia, pues tu negocio depende de que tú estés ahí. Es lo que nos ocurre a todos los que trabajamos en el sector servicios. Sin embargo, una actriz porno echa un polvo una sola vez y luego lo vende en ciento cuarenta países.” Resumiendo: por mucho que hagas, por más que te esfuerces y por más horas que inviertas en tu negocio, llega un punto en el que no puedes hacer más. Y no solamente eso: están los días en los que bajas el ritmo, bien por enfermedad, bien por vacaciones, bien por interrupciones o recados…

Especialmente en el sector Servicios, para mantener un flujo de ingresos relativamente estable, necesitamos algo llamado ingresos pasivos, o activos. Generalizando mucho, son productos que ponemos a la venta, bien con nuestros propios mecanismos o bien a través de plataformas externas, y sirven, no solo para transmitir nuestras inquietudes creativas y nuestra especialización, si no también para generarnos ingresos por cuenta propia. Es decir: hemos puesto al producto a trabajar por nosotr@s. Esto sirve para aliviar parte de la tensión y de la responsabilidad que supone tener que generar un mínimo de ingresos mes sí y mes también, ya que cuantos más productos tengamos a la venta, mayores serán nuestros ingresos pasivos.

Esto se puede hacer tanto a través de libros o novelas (el producto en el que se centra este post) como también a través de videocursos online, productos audiovisuales (películas, documentales…), y un largo etcétera. Por supuesto, el hecho de crear estos productos requiere mucha planificación, tiempo y esfuerzo… ¡Pero si lo haces bien y lo promocionas como es debido, la recompensa moral y económica puede ser muy notable!

Y, dicho esto, espero que te haya gustado este post, y si tienes cualquier duda o sugerencia, no dudes en dejarme un comentario o en contactarme a mi correo electrónico. ¡Un abrazo y gracias!